MEMORIA DEL FUTURO

martes, 16 de agosto de 2016

Me gusta repetir que lo fundamental es la "memoria del futuro", todavía no afectado en buena medida, que puede escribirse con las pautas propias de un profundo conocimiento científico, todas las manos juntas. Memoria del pasado para saber que las grandes transformaciones nunca se hicieron por la fuerza de las armas sino por la fuerza de las ideas, de los ideales. Memoria para saber que la integración nunca se consigue por el interés y el dinero sino por el hilo conductor de la cultura, por el tejido denso de hebras distintas. 

Saber para prever, prever para prevenir. Y cuando no se puede prevenir se puede aminorar el efecto si, de antemano, se han establecido los distintos escenarios posibles y las medidas a adoptar en cada uno de ellos. Para que los errores del pasado no se repitan tenemos que adoptar una actitud prospectiva. La memoria del futuro tiene en cuenta las lecciones del pasado, pero mira permanentemente hacia delante. 

Podemos inventar el futuro,podemos hallar soluciones para los grandes retos. Si "imposibles de ayer son hoy posibles, de la misma forma somos capaces de conseguir que los imposibles de hoy sean realidad mañana.        

Es necesario y apremiante atreverse a cambiar, a compartir, a llevar a efecto la gran transición desde súbditos a ciudadanos, de espectadores a actores, de una cultura de fuerza e imposición a una cultura de diálogo y conciliación.   

Memoria del futuro. El pasado ya está escrito y debe describirse fidedignamente. Pero el por-venir está por-hacer. Y esta es nuestra gran oportunidad, nuestro deber, nuestra esperanza.

Urgente: un nuevo concepto de seguridad (a propósito del incendio de La Palma y muchas otras catástrofes)

miércoles, 10 de agosto de 2016

Los grandes poderes actuales siguen pensando que la fuerza militar es la única expresión y referencia de "seguridad". Gravísimo error, costosísimo error que se ocupa exclusivamente de los aspectos bélicos y deja totalmente desasistidos otros múltiples aspectos de la seguridad "humana ", que es, en cualquier caso, lo que realmente interesa. 

Cuando observamos los arsenales colmados de cohetes, bombas, aviones y barcos de guerra, submarinos... y volvemos la vista hacia los miles de seres humanos que mueren de hambre cada día, y hacia los que viven en condiciones de extrema pobreza sin acceso a los servicios de salud adecuados... y contemplamos consternados el deterioro progresivo de las condiciones de habitabilidad de la Tierra, conscientes de que se está llegando a puntos de no retorno en cuestiones esenciales del legado intergeneracional.

Cuando nos apercibimos de la dramática diferencia entre los medios dedicados a potenciales enfrentamientos y los disponibles para hacer frente a recurrentes catástrofes naturales (incendios, inundaciones, terremotos, tsunamis,...) constatamos, con espanto, que el concepto de "seguridad" que siguen promoviendo los grandes productores de armamento es no sólo anacrónico sino altamente perjudicial para la humanidad en su conjunto, y que se precisa, sin demora, la adopción de un nuevo concepto de "seguridad", bajo la vigilancia atenta e implicación directa de las Naciones Unidas. 

¿Quién se acuerda de Haití? ¿Y de Ecuador? Cuando admiramos la heroica actuación de unos expertos bomberos y unos cuantos helicópteros y avioncitos en La Palma... y recordamos la "plenitud" del F-16 y F-18, y los misiles y escudos anti-misiles, y los portaaviones, y las naves espaciales... sentimos el deber ineludible de alzar la voz y proclamar, como ciudadanos del mundo, que no seguiremos tolerando los inmensos daños, con frecuencia mortales, que sufren por tantas otras modalidades de "inseguridad" quienes -una gran mayoría- no se hallan protegidos por los efectivos militares. 

La seguridad alimentaria, acceso a agua potable, servicios de salud, rápida, coordinada y eficaz acción frente a las situaciones de emergencia... es -ésta y no otra- la seguridad que "Nosotros, los pueblos..." anhelamos.

LEER SERENA Y CORRECTAMENTE LA VOLUNTAD DE LOS VOTANTES

lunes, 1 de agosto de 2016

¡Un gobierno ya!  La prioridad absoluta es un pacto que garantice un Ejecutivo cuanto antes clama “El País” en su columna de Opinión del 30 de julio de 2016.

Sería un gobierno del partido más votado (casi 8 millones) pero contra el que han votado 13.5 millones de españoles.  Constituiría una lectura totalmente incorrecta de los resultados de las elecciones.

Pero los continuistas están nerviosos y miran a Europa implorando clemencia en lugar de exigir una unión política y económica que superara las precariedades ya bien acreditadas (y sufridas) en una Unión exclusivamente monetaria.

“El Periódico Independiente de la Mañana” no habría actuado como lo está haciendo “El Periódico Global”.  Es una gran adversidad para la calidad democrática española.