Fanatismo en el siglo XXI, NO!

martes, 26 de agosto de 2014

La historia está plagada de fanatismo, de dogmatismo, de obcecados hasta la total perdida de razón, de personas capaces de cometer, en nombre de su dios celestial o de su ídolo terrenal, todo tipo de desmanes. La Inquisición, Calvino… eran inexorables en el cumplimiento de su interpretación de una creencia que, en su caso, se basaba, sobre todo, en el amor al prójimo. 

Fanáticos terroristas islámicos que han atacado los símbolos del progreso norteamericano, y, ahora en la más abominable de las acciones, en Irak, Siria y África… actúan de forma despiadada; ultra ortodoxos judíos que han expresado su asentimiento al bombardeo por Israel de escuelas y centros hospitalarios en Palestina; iracundos palestinos que provocan, ineficazmente pero con gran repercusión bélica, la furia israelí; Republicanos de los Estados Unidos que, basados en la mentira y por ambiciones hegemónicas, invadieron Irak produciendo gran número de víctimas y calamidades… 

Sin ser exhaustivo, porque para muestra basta un botón, está clara y meridiana la conclusión: promovamos la actuación, coordinada por unas Naciones Unidas declaradas en estado de excepción y rápidamente reforzadas, de fuerzas capaces de contrarrestar de forma contundente estos disparates que avergüenzan a la humanidad. 

La decisión del Presidente Obama debería contar de inmediato con el apoyo de todos los países democráticos, hoy excesivamente enfrascados en sus cuentas y primas de riesgo. 

En el ciberespacio, millones de ciudadanos deberían, en un gran clamor, decir “NO” a los fanáticos, a los dogmáticos, a los racistas, a los que se escudan en un Ser Superior para aniquilar a sus adversarios. 

Digamos un “NO” rotundo al fanatismo en los albores del siglo XXI.

Inmigración en Europa: en lugar de soluciones, contradicciones

lunes, 18 de agosto de 2014

Desde la fundación de las Naciones Unidas, la cooperación internacional -la palabra clave era compartir -tenía el objetivo esencial de lograr en todos los países un desarrollo integral y endógeno (después vino la acepción de "sostenible"). 

Así, solo así, haciendo posible que todos los seres humanos pudieran tener en sus propios países los medios para una vida digna, se evitaría que se produjesen flujos de emigrantes desesperados, porque en sus tierras, explotados en vez de ayudados, se morían de hambre. 

España, cuando los necesitó en épocas florecientes, reclamó a muchos emigrantes -¡sin regularizar!- y ahora, en la época de las vacas flacas, pone vallas llenas de cuchillas para impedir su entrada... Y presenciamos todos, con el corazón encogido la llegada en pateras o en embarcaciones primarias a nuestras costas o a las italianas de personas expulsadas de sus países de origen por la extrema pobreza. 

Y la Europa de los mercaderes en lugar de intensificar la ayuda al desarrollo, la disminuye drásticamente. Y el PNUD hace lo mismo. Y el Presidente del Gobierno español "exige a Europa una respuesta contundente a la inmigración ilegal" cuando en nuestro país ha recortado de manera muy contundente las ayudas al desarrollo. 

¡Qué razón tiene el Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación cuando declara que "la presión en las fronteras sur de Europa persistirá hasta que se cree riqueza en los países de origen"!. Lo lamentable es que la cooperación que fomenta en su Ministerio es prácticamente inexistente. 

¡Soluciones y menos contradicciones!

Manifiesto ¡ALTO A LA GUERRA!

Gaza ¡Clamor mundial! 

Israel no puede seguir actuando impunemente, con el silencio cómplice de Europa. 

“Alto a los fanáticos yihadistas en Irak y otros países…” 

“Alto a la guerra y a las condiciones inhumanas de vida” 

“Alto al inmenso y sangriento negocio de los armamentos” 

¡Es tiempo de “Nosotros, los pueblos…”! 

Unamos nuestras voces y esfuerzos para detener, en todo el mundo, los terribles y moralmente intolerables enfrentamientos donde los niños y los civiles son víctimas de una violencia extrema y ciega; para enfrentar efectivamente el terror; para terminar de una vez con la amenaza nuclear; para poner fin a un sistema que amplía las desigualdades sociales, con injusta apropiación de los bienes comunes a la humanidad y a la Tierra y con tales condiciones de pobreza que miles de seres humanos mueren cada día de hambre y abandono; un mundo en el que el cuidado del medio ambiente está egoístamente olvidado y puede causar un deterioro irreversible en la calidad de vida en el planeta. 

Unámonos en un clamor mundial para corregir con apremio la gobernanza presente a escala planetaria, refundando un Sistema de las Naciones Unidas con los objetivos tan bien establecidos en la Carta: "Nosotros, los pueblos... hemos resuelto evitar a las generaciones venideras el horror de la guerra". Necesitamos construir e infundir una cultura de paz tanto individualmente como globalmente. Mientras tanto, como medida inmediata, un grupo relevante de mujeres y hombres podrían obtener el apoyo popular y el de algunos dirigentes para poner en práctica acciones de mediación para un “cese el fuego” respetado por todas las partes y la iniciación de procesos de paz bien dirigidos y concluyentes. 

Este grupo pondría también en marcha iniciativas urgentes para compartir mejor y comenzar a reducir las disparidades sociales presentes; adoptar decisiones inminentes relativas a las condiciones ecológicas; asegurar la progresiva construcción de una nueva gobernanza guiada por los principios democráticos, con el fin de hacer posible la transición de una economía basadas en la especulación, la deslocalización productiva y la guerra a una política y economía basada en el conocimiento para un desarrollo humano que permita una vida digna para todos y preste atención a la conservación de la habitabilidad de la Tierra; de una cultura secular de imposición, dominación, racismo y violencia a una cultura de encuentro, diálogo, mediación, alianza, respeto mutuo y paz. 

De la fuerza a la palabra: este es el verdadero desafío del siglo XXI. 

"Nosotros, los pueblos..." han sido históricamente invisibles, temerosos, silenciosos, aislados, marginados. Ahora nosotros podemos expresarnos libremente. Podemos participar. Conocemos la Tierra como un todo. ¡Cada ser humano es capaz de pensar, imaginar, crear! Ha llegado el momento de inventar el futuro y poner en práctica un nuevo paradigma. Tenemos ante nosotros una nueva era, con conciencia y ciudadanía mundial, con igualdad de género y con visión de futuro. Y "Nosotros, los pueblos..." estamos decididos a tomar en nuestras manos las riendas del destino común. 

“Nosotros, los pueblos….” Todos somos Gaza. Todos somos agredidos. Todos somos parte de estas poblaciones víctimas de Irak, Siria, África Central… 

¡Unamos nuestras voces y nuestros esfuerzos... y el poder de los muy pocos pasará a ser, en una inflexión histórica, el poder de la gran mayoría! 

Federico Mayor Presidente de la Fundación Cultura de Paz y ex Director General de la UNESCO 

Riboberta Menchú Premio Nobel de la Paz 

Ambasador Anwarul Chowdhury Former under Secretary General and High Representative of U.N. 

Ivo Slaus Presidente Honorifico de la Academia Mundial de las Artes y las Ciencias.  

Heitor Gurgulino Presidente de la Academia Mundial de las Artes y las Ciencias. 

Gary Jacobs Director Ejecutivo de la Academia Mundial de las Artes y las Ciencias. 

Ernesto Samper Ex presidente de Colombia 

Juan José Tamayo Director de la Cátedra de la Teología y Ciencia de las Religiones. Universidad Carlos III de Madrid. 

Ingeborg Breines Copresidenta de la Oficina Internacional por la Paz 

Roberto Savio Periodista. Fundador de IPS 

François de Bernard Presidente del GERM 

Rustem Khairov
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