Ineludibles y apremiantes nuevas premisas

martes, 21 de junio de 2016

- La sostenibilidad debe prevalecer sobre los costes (si sigue incrementándose la temperatura a escala mundial, se producirán efectos irreversibles que comprometerían gravemente la habitabilidad de la Tierra). 

- Los intereses de las próximas generaciones sobre las presentes. 

- Lo social sobre lo económico (no hay dinero para los refugiados y emigrantes… y cada mes el Banco Central Europeo ofrece 80.000 millones de euros al sistema bancario… En lugar de repartirse, los recursos se acumulan cada día en menos manos). 

- Lo global sobre lo local (los fenómenos a escala planetaria afectan, en poco tiempo, los planteamientos de reducido alcance). 

Cambio total de paradigma: 

- La hegemonía de unos pocos por la convivencia solidaria de los muchos (desarme para el desarrollo). 

- Las amenazas globales deben erradicarse: la amenaza nuclear; el terrorismo, yendo a sus raíces (fanatismo, dogmatismo, extremismo, racismo…). 

- Sólo el mayor conocimiento puede resolver los problemas que tanto oscurecen los horizontes actuales: una transformación en profundidad requiere conocer en profundidad la realidad. En resumen, debe acelerarse la transición histórica desde una cultura basada en la razón de la fuerza a una cultura basada en la fuerza de la razón. 

De la fuerza a la palabra.

Deber de memoria

viernes, 17 de junio de 2016

Deber de recordar y contar lo que se ha vivido. Cuando oigo al candidato republicano Trump, pienso en que fue su partido el que impidió que los Estados Unidos formaran parte en 1919 de la Sociedad de Naciones que había creado el Presidente Wilson… 

Y recuerdo que fue el Presidente republicano Reagan el que, con la señora Thatcher como indefectible acólito, marginó a las Naciones Unidas en la década de los ochenta, y la sustituyó por ineficaces e inconcebibles grupos plutocráticos (G7, G8… G20). 

Y que fueron los “neoliberales globalizadores” los que sustituyeron los valores democráticos –que “deben guiar a la humanidad”, según la Constitución de la UNESCO- por valores mercantiles. 

Y que fue el Presidente George Bush (padre) el que en 1989 no suscribió la Convención de los Derechos del Niño… y hoy siguen siendo los Estados Unidos, a pesar de los esfuerzos del Presidente Obama, el único país del mundo que no ha reconocido los derechos de la infancia. 

Y que fueron los Estados Unidos republicanos los que crearon en 1993 la Organización Mundial del Comercio (OMC) fuera del ámbito de las Naciones Unidas. 

Y que fueron ellos los que, con la inverosímil concurrencia del Reino Unido (Tony Blair) y España (JM Aznar) decidieron en 2003 la invasión de Irak, basada en la simulación y los intereses geoeconómicos… 

Y que fueron ellos los únicos que se opusieron, en el año 2003, al reconocimiento del “derecho humano a la alimentación”, propuesto por la FAO… 

Y que el impresentable presente candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos ha dicho claramente que no pondrá en práctica los acuerdos de la Cumbre de París sobre el medioambiente... porque “corresponde a la divinidad el cuidado de la Tierra”… 

Deber de memoria. 

Deber de contar lo que se ha vivido, para contribuir a que no vuelva a suceder. 

Deber de recordar a los que apoyan al magnate Trump, en un gran clamor popular, que los anglosajones no son superiores a los latinos ni a los negros. 

Deber de la ciudadanía de reaccionar inmediatamente y con firmeza, situándolos fuera de la ley, a los racistas y fanáticos. 

Deber de la comunidad docente, científica, artística, intelectual… de liderar la movilización popular en favor de una vida digna para todos. 

Deber de informar en todos los niveles educativos de lo que ha sucedido realmente, poniendo acento en la imperiosa necesidad de atajar de una vez por todas la deriva moral y ecológica que proyecta tan sombríos horizontes sobre el futuro común. 

Memoria de las generaciones venideras para acelerar la transición de una cultura de fuerza a una cultura de la palabra, de la conciliación, de la paz.

Y silencio...

lunes, 13 de junio de 2016












"Un día cualquiera en aguas del Mediterráneo" (El País, 9 de junio de 2016)













"Los países europeos han dado a África solo el 4% de lo prometido" (El País, 8 de junio de 2016)

Seguimos siendo espectadores impasibles. Cada uno a lo suyo, atolondrados, distraídos. Cuando no es la Liga, es la Eurocopa, el "Brexit"... 

Quisiera ver como prioridad de todos los partidos políticos el cabal cumplimiento de los derechos humanos; quisiera ver y escuchar un gran clamor en las redes sociales; quisiera ver el propósito de aumentar de inmediato las ayudas de cooperación, "recortadas" hasta desaparecer, para asegurar una vida digna en sus lugares de origen; quisiera que figurara en todos los programas de todos los partidos exigir el "desarme para el desarrollo" porque no me canso de repetir que es intolerable que cada día mueran de hambre miles de personas, la mayoría niñas y niños de uno a cinco años de edad, cuando se invierten en gastos militares y armas más de 3.000 millones de dólares (bastaría con un 25% de esta cantidad para asegurar la alimentación, el agua y los servicios de salud); me gustaría ver a las comunidades científica, universitaria, artística, cultural e intelectual en suma, liderando la movilización para que estas fotografías dejaran de conmovernos y avergonzarnos... 

¡Clamor popular! "Nosotros, los pueblos" no podemos seguir tolerando lo intolerable.