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Armamento, ¡basta!

miércoles, 19 de septiembre de 2012



Es un clamor ciudadano: cuando vivimos con preocupación creciente una crisis económica europeo-española de una gravedad extraordinaria, vemos estupefactos que la Unión Europea es incapaz de decidir sobre su autonomía en materia de seguridad. Seguimos dependiendo de la OTAN y pagando inmensas facturas: ahora mismo, en España, cuando no hay dinero para la salud, educación, ciencia… se abonan casi 2.000 millones de euros por “deudas de armamento” correspondientes a material de guerra adquirido hace años. “Hemos comprado material que no necesitábamos con dinero que no teníamos”, tuvo el valor de declarar la Ministra Carme Chacón. ¿Por qué no sabemos los ciudadanos cuánto, cuándo y quién ordenó estas compras desmesuradas? ¿Por qué sigue la opacidad en cuestiones tan importantes para el cambio radical que la presente crisis sistémica exige?

Y, por si fuera poco, ahora parecen estar interesados en unirse los productores europeos de bombarderos, cohetes, etc.  para poder competir con los de  Estados Unidos. “Los inversores y los gobiernos europeos están muy preocupados por las posibilidades de unión de los gigantes europeos aeroespaciales”, publica el New York Times del 14 de septiembre y, un día antes, en “El País” se anuncia que EADS (European Aeronautic Defends and Espace) y BAE  (BAE Systems de Inglaterra) negocian crear este coloso.  Puesto que en USA han decidido trabajar conjuntamente Lockheed Martin y Boing, ahora pretenden hacer lo mismo en Europa, con un capital inicial de 49.000 millones de dólares.

Ha llegado el momento de oponernos radicalmente a que cada día se destinen –no me cansaré de repetirlo- 4000 millones de dólares en armas y gastos militares al tiempo que mueren de hambre más de 60 mil personas y miles de millones viven en situación de extrema pobreza.

Ha llegado el momento de hacer inversiones en otras cosas y dejar de una vez la inclemente preparación de la guerra (“Si quieres la paz, prepara la guerra”) que lleva a la mayoría del mundo a tener que vivir con gran penuria afectando, además, la habitabilidad de la Tierra.

Es correcto ocuparse de la seguridad de la aviación civil… pero los aviones de guerra –menos mal que el Presidente Obama ha suspendido la producción del  F-35, que costaba más de 300 mil millones de dólares- y, sobre todo, los drones, deben regularse estrictamente.

También aconsejo, sinceramente, no preocuparnos tanto por viajar a Marte y la Luna. Ocupémonos de la Tierra, viajemos por la Tierra para apercibirnos, de una vez, que lo único que importa es cada vida humana, este misterio, quizás milagro, capaz de crear, capaz de inventar un futuro distinto, un nuevo amanecer.

INCONGRUENCIAS

martes, 19 de abril de 2011

-Se habla de la necesidad de “calmar a los mercados”… cuando lo que debería hacerse, con suficiente capacidad previsora, es calmar a la gente, que no tolerará durante mucho tiempo los desgarros sociales y todo el sistema económico trastocado, con agencias de calificación interesadas.

-En Italia se privatiza el Coliseo… cuando un símbolo cultural de esta categoría debería ser lo más "italiano”, lo más "romano”... Un pueblo creador que está en manos de unos cuantos desaprensivos.

-Leo en la prensa: “El escándalo de los ERE se va a llevar por delante a Chávez y a Griñán”, opina el candidato popular a la Junta de Andalucía, cuando en su partido una nube de imputados se presentan, con buenas perspectivas según las encuestas, a los próximos comicios. ¿Será verdad que a más corrupción, más votos? A pesar de la obediencia partidista y de la ofuscación que puede existir en determinados casos, me resisto a creerlo.

-Sube el consumo de petróleo… ¡y sube el precio! Y sube, por tanto, la producción de anhídrido carbónico. A mayor consumo, era de esperar que decreciera el coste… ¡Es urgente el fomento de las energías renovables! Es uno de los compromisos supremos con las generaciones venideras.

-No hay dinero para la reducción de la pobreza extrema, ni para mantener en los Estados Unidos servicios sanitarios tal como se había logrado por el Presidente Obama frente a la insolidaridad de los republicanos… pero no hay manera de que baje ni un ápice el gasto en armas.

-Los microcréditos eran excelentes microsoluciones para muchísima gente… pero, como ya advertí hace muchos años, se corría el riesgo de que se acabaran los macrocréditos para una eficaz cooperación para el desarrollo.

-En lugar de conocer la auténtica realidad de la calidad de vida de los ciudadanos, las instituciones financieras internacionales y el Banco Mundial se empeñan en utilizar el PIB y la renta per cápita. Y, así, resulta que Uganda y Ruanda han tenido un “incremento espectacular”. Se debe a que el coltán que se explota en la zona de los kivu por grandes consorcios multinacionales, “sale” –sin beneficio alguno para los nativos congoleños- a través de Kampala y de Kigali. Insisto: si no conocemos la realidad, nunca podremos aplicar soluciones correctas.

-Hablamos de la imperiosa necesidad de garantizar la libertad de prensa… al tiempo que vemos más canales de televisión concentrados en la misma mano y, en los kioscos, más periódicos partidistas que reflejan exclusivamente “la voz de su amo”.

-Los mercados que debían regularse y los paraísos fiscales que debían cerrarse… han resultado, en fin de cuentas, que son los que están regulando la vida política abriendo a los ciudadanos insolidarios mayores posibilidades de evasión fiscal. “La Unión Europea refuerza el fondo de rescate a cambio de un duro ajuste social”, leemos en la prensa. Tengo la seguridad de que estas noticias no se leerán en pocos meses, porque la participación no presencial permitirá que sean los ciudadanos los que aseguren decisiones correctas en democracias de este modo consolidadas.

-La obra social de las Cajas de Ahorro se ha reducido extraordinariamente… Otra incoherencia: la obra social ha sido siempre, precisamente, el gran “diferencial popular” que las distinguía de las otras entidades financieras. Está claro que, hasta ahora, siempre se rompe la cuerda por el segmento más débil. Pero, de nuevo, fíjense bien en “la marea virtual” y cesen en actuaciones de esta índole ya que, antes de lo que calculan, impedirá que sigan adelante este tipo de incongruencias.

-Incongruencias, incongruencias… ¿hasta cuándo?