La era del PIB, intolerable, vulnerable, pasajera

miércoles, 21 de septiembre de 2011

No es la era “de los pueblos” que imaginábamos al referirnos al Sistema de las Naciones Unidas. Ni la era de los ciudadanos educados, cultos y participativos, capaces de construir democracias genuinas y eficaces. Ni la era de la creatividad y del conocimiento como base de la economía y del progreso.

No: ahora todo depende del PIB. Sólo los países más ricos se asocian para gobernar al mundo. Al principio, US y Reino Unido convocaron únicamente a los países más ricos: fue el G-6. Luego añadieron a Canadá, G-7. Luego a Rusia, G-8… Luego, dándose cuenta de que la hegemonía de los más selectos había fracasado, ampliaron el número a 20 (veinte tantos…). Y así seguimos ahora, intentando capear el temporal. Pero el naufragio, si no añaden rápidamente a la gente y se construyen democracias a escala local, regional y mundial (unas Naciones Unidas fuertes), será inevitable.

La única solución es la democracia. Del laberinto del PIB sólo puede salirse hacia arriba, guiados por unos principios universales que asuma y respete la humanidad entera. No se puede seguir invirtiendo miles de millones diarios en armas cuando miles de personas mueren –sobre todo en los países de pobre PIB- de hambre todos los días. No se puede seguir favoreciendo irresponsablemente, con codicia infinita, a países que, por muy bien clasificados que estén en el PIB, violan permanentemente, intensamente, los derechos humanos más elementales. No es posible seguir permitiendo en el espacio supranacional la total impunidad de consorcios mafiosos que trafican en drogas, armas, ¡personas! Ni seguir consintiendo que los paraísos fiscales sigan blanqueando el dinero de turbio origen.

El vaticinio está muy claro: creo que mantener una economía basada en la especulación, la deslocalización productiva y la guerra, es el último estertor de un sistema en situación terminal.

Por fortuna, hoy los ciudadanos ya pueden expresarse. Por fortuna, la movilización popular será liderada por la comunidad científica, académica, intelectual y artística, que conoce la realidad y no se dejará embaucar por quienes, cueste lo que cueste, pretenden aplazar el “nuevo comienzo”, en el que serán nuevamente la justicia social y los grandes principios éticos los que orientarán la gobernación mundial.

El PIB puede reflejar la riqueza de los países pero no refleja el bienestar de los pueblos. Y ahora los pueblos, por fin, ya no serán simples espectadores, obedientes, silenciosos. La era del PIB tiene los días contados.

9 comentarios

cosmo dijo...

Tiene usted razón, la pega es que el sistema va a intentar perpetuarse todo el tiempo que pueda. Nos exprimirán hasta el último céntimo, explotarán los recursos del planeta mientras puedan y nos seguirán sorbiendo el coco mediante la televisión y demás medios para que sigamos consumiendo más y más.
¿Soluciones?: cambiar el mundo nosotros mismos. Cada vez que vamos al supermercado estamos votando qué tipo de productos queremos, cuando compramos ropa decidimos quién queremos que la produzca, cada vez que cogemos el coche sin necesidad decidimos apoyar las dictaduras de los paises productores y así una infinidad de cosas.
Centrémonos: reduzcamos el consumo, consumamos local y ecológico, quien pueda que se ponga un huerto, dejemos de ver programas degradantes, redescubramos la bicicleta como medio de transporte...

21 de septiembre de 2011, 11:04
Lorenzo Garrido dijo...

Totalmente de acuerdo con Cosmo. El tiempo juega en nuestra contra. Los de arriba no harán nada por cambiar las cosas. Y si el pueblo se revela mañana, mañana será demasiado tarde. Tiene que ser hoy.

21 de septiembre de 2011, 18:09

Sin alternativa el dinero seguirá comprando y matando a las personas, por esto propongo introducir en el sistema global un estándar básico de supervivencia basado en el indiscutible valor del ser humano. Sr. Federico Mayor Zaragoza como líder intelectual debería apoyar esta idea: http://capitalvida.blogspot.com/
Gracias por sus artículos.

22 de septiembre de 2011, 2:24
Juliana Luisa dijo...

Estamos totalmente de acuerdo. Y mientras no dejemos de protestar, de incordiar: los mosquitos contra el elefante

22 de septiembre de 2011, 19:04
Goio dijo...

Me imagino que a su edad (que no aparenta) y con su carrera uno no necesita muchas flores...sin embargo no me aguanto sin decirlo, estuve ayer en su charla en Bilbao y me sorprendió oir a una persona co su "curriculum" cosas que podrían rozar lo "políticamente incorrecto" como que los pueblos tienen derecho a la rebelión...

Disfruté muchísimo oyendole.

Un abrazo solidario

23 de septiembre de 2011, 9:24
J. Felipe dijo...

El caso más significativo es el de China. La Rep. Popular China es, además de una superpotencia mundial, una feroz y sanguinaria dictadura para con su pueblo. Y sin embargo, las llamadas democracias occidentales la agasajan continuamente en pos de su extraordinario poderío económico. Y así ha ocurrido con Gadafi, Sadam Hussein y tantos otros, otrora queridos otrora odiados en base a los intereses occidentales, mientras el pueblo se desgañita pidiendo auxilio sin ser escuchado. Es dificil, nos ha tocado convivir en una época de una clase política de baja ralea que se ha vendido sin más al poder del dinero. Tenemos que seguir haciendo todo el ruido posible para que la población se entere, de una puñetera vez, de esta realidad, que no hay que aceptarla o asumirla a pies juntillas y que otro mundo es posible. Saludos.
http://felipepozueco.blogspot.com/

23 de septiembre de 2011, 15:47
Sebastian dijo...

Reciba un cordial saludo,

Soy estudiante de Desarrollo sostenible en la Escuela Politecnica de Montreal en Canada, y uno de los temas mas controvertidos es el de la influencia del PIB como medida de la riqueza y grado de desarrollo de un pueblo. Su posiciòn al respecto resulta paradojicamente inspiradora, parodojica en el sentido en que nos moviliza a continuar en la busqueda de la anhelada solución, pero nos deja con el sabor un tanto "utópico" de un cambio de conceptos de base y su consecuente injerencia en las politicas de las naciones. Conceptos como riqueza, pobreza, paz, bien estar, biodiversidad... son cosas que en las escuelas se enseñan mal, lo gobiernos las miden mal (PIB), los sectores poderosos los manipulan e influencian las decisiones globales. Estamos realmente cerca a la sociedad "socialmente digna", como usted propone en su articulo?

Gracias por demostrar que el anhelo vive y que existen intensiones de muy alto nivel para conseguirlo

24 de septiembre de 2011, 16:53
Federico Mayor Zaragoza dijo...

Elvalordelavidacomopatrondesubsistencia: La idea de una Renta Básica es muy interesante. Vea el Manifiesto que elaboramos al respecto en la Fundación Cultura de Paz http://fund-culturadepaz.org/MANIFIESTO/En_tiempos_de_crisis_soluciones_para_la_gente.htm
Un saludo

28 de septiembre de 2011, 13:09

Gracias Sr. Federico Mayor Zaragoza:
Ya me he adherido al manifiesto. La principal dificultad de la Renta Básica es que está basada en los impuestos, lo que requiere una altísima solidaridad que en estos momentos parece inexistente.

Mi propuesta es diferente: está basada en el VALOR DE LA VIDA como respaldo de la moneda electrónica para la subsistencia sostenible, un nuevo Capital Certificado basado en el potencial de Ser Humano destinado -en pocas palabras- a la compra electrónica de alimentos básicos así como a financiar la sociedad del bienestar ( Educación, Salud, Vivienda, Justicia…), la luchar contra el cambio climático, las catástrofes naturales y los efectos sobre la población de las guerras. Es un nuevo capital, el Capital de la Vida, que nace de nuestro propio valor. Un sueño, una utopía, posible si así nosotros lo queremos.

http://www.youtube.com/watch?v=MufUOFCl_mE

Le rogaría tomara en consideración esta propuesta sistémica que llegaría más lejos que lo que pretende la Renta Básica limitada a un capital para las personas pero no nos sirve para cubrir el resto de necesidades que plantea el manifiesto EN TIEMPOS DE CRISIS, SOLUCIONES PARA LA GENTE. Valorar la vida no es una idea loca, pienso que sería la evolución racional del capitalismo salvaje hacia un capitalismo humanitario.

Tiene todo mi apoyo.

30 de septiembre de 2011, 21:43