Los periodistas no deberían acudir a “ruedas de prensa” de esta naturaleza. Sin presencia y participación y, además, por retransmisión televisiva.
Si no quieren dar explicaciones, el público debe saberlo. Se trata, en realidad, de comunicados en los que se priva a los profesionales del periodismo de ejercer libremente su importantísima misión. La democracia no puede funcionar así y los periodistas deberían dejarlo muy claro rechazando este tipo de convocatorias.