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Buenas y malas noticias...

miércoles, 15 de julio de 2015

I. Buena noticia: acuerdo Estados Unidos – Irán 

repudiado de inmediato por los Republicanos, instigados por Netanyahu. 

Obama, cada día más acreditado: ha logrado pasar del “eje del mal” a la concertación. Netanyahu, cada día más desacreditado. El Israel que representa ha hecho todo lo posible, al igual que el Partido Republicano de los Estados Unidos, para que en Irán se siguieran los pasos de Irak. Obcecados y pretenciosos, han conseguido debilitar al Sistema de las Naciones Unidas, la deslocalización de la producción a escala mundial y, a través del neoliberalismo globalizador, han sustituido los valores éticos por los bursátiles y han incrementado las desigualdades sociales. Su influencia en Europa, sin más liderazgo que el alemán, ha conducido a una UE carente de principios democráticos, sin más referente para la acción que el dinero. 

Es una excelente noticia, por tanto, el cambio radical de política –de la mano alzada a la mano tendida- que ha logrado el Presidente Obama en el Medio Oriente. 

II. Mala noticia: los mercados desoyen el clamor del pueblo griego. 

El neoliberalismo impuesto por Alemania a una exigua unión monetaria europea ha marcado el paso, de nuevo, a Grecia y al conjunto de los países, obedientes, sumisos, de la UE. En contra del parecer y proceder de Obama y de la importante opinión de Paul Krugman, Joseph Stiglitz, Joaquín Estefanía…, se ha impuesto –lo cual es alarmante- la única voz germana. ¿Y qué ha hecho la social- democracia europea? 

Vivimos tiempos que requieren, por la potencial irreversibilidad de muchos procesos sociales y medioambientales, acciones rápidas e imaginativas. 

Es inaplazable un rápido viraje para no defraudar a las generaciones que llegan a un paso de la nuestra. Es de esperar que los demócratas europeos “maticen” de inmediato el tratamiento dado a Grecia. De otro modo la Unión Europea en su conjunto podría verse afectada por una progresiva desconsideración popular.

Debería elevarse un clamor mundial contra el partido republicano de los EE.UU debido a su aversión a la igual dignidad de todos los seres humanos y a la democracia

miércoles, 18 de febrero de 2015

Debemos movilizarnos. No podemos seguir siendo tan solo espectadores de quienes siguen maquinando desde el Partido Republicano de los EE.UU, que en los últimos años -por no ir más lejos- han marginado a las Naciones Unidas imponiendo los grupos plutocráticos (G6, G7, G20), han sustituido los valores éticos por las leyes mercantiles, han establecido la Organización Mundial del Comercio fuera del ámbito de las Naciones Unidas, no han suscrito -el único país en el mundo- la Convención de los Derechos Humanos de la Infancia ni el Tribunal Penal Internacional... y, por si fuera poco, decidieron la invasión de Irak basados en mentiras y simulaciones de inexistentes armas de destrucción masiva... 

Y han puesto todo tipo de obstáculos contra el "Obama Care" (la atención médica o medicare para más de 30 millones de norteamericanos) 

Y ahora, en los cuatro últimos días, dos acontecimientos más que colman el vaso: en Oklahoma -uno de los 34 Estados, de práctica totalidad republicana, que conserva la pena de muerte (¡qué vergüenza, qué mal ejemplo del "gran país de referencia")-, no sólo seguirán ejecutando sino que lo harán utilizando cámaras de gas!!!... Y -noticias del 18 de febrero- se suspende la aplicación de la reforma migratoria del Presidente Obama. 


"La batalla migratoria se recrudece en Estados Unidos: un juez federal suspendió ayer temporalmente las medidas ejecutivas ordenadas en noviembre por el Presidente Barack Obama para regularizar a unos cinco millones de inmigrantes sin papeles".

"En su fallo, el juez que instruye la causa por la demanda presentada por 26 Estados (todos gobernados por republicanos excepto dos)"

"Además de la vía de los juzgados, en el Capitolio, los republicanos que dominan las dos Cámaras del Congreso también intentan frenar las medidas migratorias de Obama mediante la denegación de fondos para el Departamento de Seguridad Nacional".









"La historia de la presidencia del demócrata Barack Obama es la historia de los forcejeos con el poder judicial. Sus iniciativas han topado no sólo con un poder legislativo bajo el contro republicano, sino con unos tribunales con la capacidad para arruinarlas".

"En 1937, en pleno pulso con el Tribunal Supremo por el New Deal, el futuro juez del Supremo Felix Frankfurter escribió una carta al Presidente Franklin D. Roosevelt. Sus palabras valen para otros tribunales y otras épocas. 'Hasta un ciergo', dijo, 'debería ver que el tribunal hace política".









"La mexicana Diana Guillén lleva 14 años esperando para ser una persona con derechos. Ella creía que la espera terminaba en mayo de este año"

"Guillén vive en el centro de Los Ángeles, la región con más inmigrantes indocumentados de Estados Unidos. Las administraciones de la ciudad y el Estado, dominadas por el Partido Demócrata, habían abrazado con entusiasmo la reforma migratoria de Obama".

Lo dicho: el Partido Republicano no puede seguir actuando de esta manera en un momento en que la voz de los pueblos ya puede alzarse masivamente.

¿Obama a la deriva? No. El que está a la deriva es el Partido Republicano de los Estados Unidos

lunes, 18 de noviembre de 2013

Hasta los medios de comunicación menos tendenciosos se inclinan, de vez en cuando, ante el inmenso poder del lobby del “gran dominio” (militar, financiero, energético, mediático). Anuncian que Obama cede ante la presión ciudadana y anuncia cambios en la reforma sanitaria, que ha conseguido después de que fracasaran en el intento todos los presidentes demócratas desde la época de Harry Truman en 1946, debido a la presión de las compañías de seguros. Es cierto que en la noticia se menciona el “asalto furibundo de la oposición republicana a la reforma”. 

Además de Medicare, el Presidente Obama ha facilitado el reconocimiento y la incorporación de millones de inmigrantes; ha puesto en circulación miles de millones de dólares para incentivos de trabajo autónomo y de las pymes; ha reducido el inmenso gasto militar (más de 800.000 millones de dólares en 2007, ocho veces más que el país que le sigue, China); ha favorecido la I+D+i; ha evitado hábilmente la guerra con Irán –tan propiciada por Israel- y, sobre todo, ha tendido la mano al islam en lugar de declararlo, como hizo el Presidente Bush, el de la invasión de Irak, “eje del mal”. En educación, ha solicitado “a los gobernadores de nuestros Estados y a los responsables educativos que desarrollen estándares que no midan simplemente si los estudiantes pueden completar los requerimientos de un test en una burbuja, sino si poseen las habilidades que requiere el siglo XXI, como el pensamiento crítico, solución de problemas, iniciativa y creatividad” (citado por el Prof. Ángel I. Pérez Gómez en “Educación en la era digital”). 

Ha puesto una atención especial en el Pacífico, que es, exactamente lo que debe hacer ahora un líder mundial. 

Prefiero no comentar el tema del “espionaje” porque es obvio que, con las facilidades que representan las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información, los servicios de inteligencia utilizan los datos de los que pueden disponer, y lo único que cabe esperar es que exista una ética en ésta como en otras cuestiones que solamente podría ejercerse desde la autoridad de un sistema multilateral, refundado sobre el mismo diseño de las Naciones Unidas pero haciendo realidad el inicio de la Carta que se refiere a “los pueblos”, es decir, haciéndolo plenamente democrático. 

Las ambiciones hegemónicas de los republicanos de los Estados Unidos están llegando a su fin. Que nadie contribuya a una prolongación innecesaria. Los jóvenes del mundo entero necesitan, sobre todo, un “nuevo comienzo”. El Presidente Obama se refirió a él en uno de sus primeros discursos. Ayudémosle a hacerlo realidad.

“Esto no es un maldito juego”

domingo, 6 de octubre de 2013

El señor Boehner, líder republicano de los Estados Unidos, empeñado al precio que sea en evitar el “Medicare”, que beneficiaría a millones de norteamericanos que viven en condiciones de gran precariedad, ha dicho que “esto no es un maldito juego”. 

Es una maldita injusticia que su partido viene amparando desde hace más de 70 años (¡) en favor de los pingües beneficios de las aseguradoras. Y los que no pueden pagarse el seguro médico, que sufran y se mueran. “Se lo habrán merecido”, fue la lacónica y horrenda reacción de uno de los representantes de este partido que debería ahora no sólo recibir el rechazo de una mayoría estadounidense sino la repulsa generalizada de la humanidad que, desde hace tantos años, es testigo –y con frecuencia víctima- de una ideología despiadada, autocrática, excluyente y basada en el poder hegemónico de los Estados Unidos. 

Para muestra, algunos “botones”: en 1919, después de la Primera Guerra Mundial, el Presidente Woodrow Wilson, horrorizado por el número de víctimas y por las condiciones de aquella terrible contienda, propone un “Convenio para la paz permanente”, y crea la Sociedad de Naciones y la Corte Internacional de Justicia… Pronto advirtieron al Presidente, sobre todo los fabricantes de armas, que su papel no era favorecer la paz mundial sino garantizar la seguridad de los Estados Unidos… ¡Y el Partido Republicano que le sucedió no autorizó que los Estados Unidos formara parte de la Sociedad de Naciones que el propio Presidente Wilson había creado! 

 En 1945, ya Harry Truman –era el momento de la solidaridad internacional, del Plan Marshall, de la cooperación, de com-partir, de “Nosotros, los pueblos…” en la Carta de las Naciones Unidas, de la promoción de la convivencia pacífica- intentó que se aprobara “Medicare”, de tal modo que a la solidaridad internacional correspondiera la intranacional. Fracasó. 

Y luego fracasó Kennedy. Y luego Clinton. Ha sido necesario que llegara Obama para que, hábilmente, sagazmente, la Administración Federal lograra el objetivo social prioritario de la sanidad para todos, ya operativo en muchos países que no tienen una losa conservadora y clasista de esta naturaleza. 

Pero no olvidemos –no debe olvidarlo la humanidad- que han sido los republicanos los que se han opuesto al reconocimiento de la Convención de los Derechos del Niño; los que no han permitido que se aprobara el derecho a la alimentación; los que situaron a la Organización Internacional del Comercio fuera del Sistema de las Naciones Unidas; los que no han suscrito el Tribunal Penal Internacional; los que debilitaron el Estado-nación y sustituyeron a las Naciones Unidas por grupos plutocráticos; los que –por codicia e irresponsabilidad- sustituyeron los valores por las leyes del mercado; los que han impedido que se avance en la regularización del consumo de drogas; los que han utilizado la fuerza, especialmente en Latinoamérica (Operación Cóndor); los que invadieron Irak basados en la mentira; los que sitúan en segundo término las apremiantes medidas relativas al medio ambiente; los que han llevado a los Estados Unidos a invertir ocho veces más en seguridad que cualquier otra potencia (unos 800 mil millones de dólares al año, seguidos de China con 100 mil millones); los que han preconizado la deslocalización productiva; los que han distribuido discrecionalmente el poder nuclear… y los que siguen empeñados, contando con acólitos tan perseverantes como desacreditados, en mantener el sistema neoliberal que sitúa a los mercados donde debe estar la gente y a los grupos oligárquicos (G7, G8, G20) donde deben estar unas Naciones Unidas refundadas. 

“El maldito juego” del líder republicano Boehner debe terminarse. No sólo por la oposición radical de buena parte del pueblo norteamericano sino por un clamor popular mundial. 

Los internautas representan ya un número mayor que el de la población china. El poder ciudadano comienza a ser una “gran potencia”. Ejerzámoslo.

Estados Unidos y el Reino Unido, despegan. Europa, en recesión. En España, la debacle anunciada.

lunes, 29 de abril de 2013

En el mismo ejemplar del periódico “El País”, del viernes 26 de abril de 2013, leemos los siguientes titulares de noticias y artículos de opinión: 
  • En portada, “Más de 6 millones de parados”. “El deterioro del mundo laboral bate todos los récords… La tasa de desempleo supera el 27 % y en los jóvenes alcanza el 57 %...” 
  • En las páginas 22 y 23: “España destruye 322.300 empleos en el primer trimestre…” “2 millones acumulan más de dos años de paro.” 
  • En la página 25: “La economía británica sortea la recesión al crecer el 0,3 %... en este primer trimestre, por encima del 0,1 % que habían pronosticado las autoridades de la City.” No olvidemos que el Reino Unido está y no está en la Unión Europea: está para recibir el sustancioso “cheque británico”, pero no está en el euro. Sigue con su libra esterlina, habiendo emitido unos 100.000 millones para incentivos destinados fundamentalmente a las pymes, creación de puestos de trabajo autónomos y obras públicas. Igual que los Estados Unidos: Obama ya advirtió hace más de dos años que sólo con recortes nunca se recuperaría la economía y, esquivando la oposición republicana, ferozmente neoliberal, la Reserva Federal emitió más de 300.000 millones de dólares, con los mismos propósitos que los indicados en el caso británico. Y los mismos efectos. Los Estados Unidos están creciendo progresivamente y creando empleo. 
  • En la misma página 25: “Francia supera su récord de parados con 3,2 millores…Sumando los desempleados de Ultramar y los parados de actividad reducida, el número absoluto de trabajadores que buscan empleo llega a 5.033.600 personas.” Sin embargo, “la población activa ha crecido en 3,2 millones de personas desde 1997 hasta ahora, gracias a la alta natalidad y a la inmigración, pasando de 25,5 millones de trabajadores potenciales a 28,2 millones, lo que deja la tasa de paro en un 10,6 % frente al 11,2 % del primer trimestre de 1997.” El presidente Hollande, contrariamente a la errática actuación de su antecesor, está intentando desde el primer momento alcanzar la normalización financiera con estímulos al crecimiento. Y no ha “tocado” la sanidad. Y ha incrementado el número de profesores en educación y estimulado la investigación científica. Pero está en la zona del euro. Está en una U.E. que empezó la casa por el tejado y acordó a bombo y platillo una unión monetaria sin una unión política y económica previas. 
  • En la página 32, dos artículos de opinión: 
    • “La deriva europea: La UE está afrontando la más profunda crisis económica de su historia con la peor de las estrategias por cuanto, además de no enmendarla, ha dinamitado el escaso poder de las instituciones comunitarias, impone el sistema intergubernamental y aplica recetas económicas que velan por el equilibrio de las cuentas públicas y el sistema financiero a costa del sacrificio ciudadano”… 
    • Un plan de emergencia. (En España). El desbordamiento del paro agudiza la crisis social y exige cambios en la política económica… El paro rompe la cohesión social, impide, con una inversión perversa de causa y efecto, que se recupere el consumo… y causa fenómenos de regresión… Esta es la realidad que tiene delante el Gobierno, y cuanto más tarde en aceptarla más probabilidad existe de que le estalle en las manos… En los próximos trimestres continuará la destrucción de empleo, porque el sector industrial se encuentra en pleno deterioro, la construcción está casi parada y los repuntes en los servicios serán si acaso estacionales… Si no se toman decisiones directas sobre el mundo laboral y se aplican políticas de demanda y creación de empleo, la ocupación, y con ella la economía pública y privada, se aproximarán a toda velocidad a un colapso total…” 
Ya lo ven: bajen de la torre de marfil y escuchen y concierten y déjense de leyes innecesarias y regresivas en otros ámbitos de menor apremio. Ya no miren más el ayer – sobre todo para ampararse en excusas que, en cualquier caso, no remediarán el futuro, adoptando decisiones firmes y valientes frente a unos “mercados” insaciables que –ya sólo en Europa– siguen dando los últimos coletazos de un proceso de extinción sin retorno. La economía basada en la especulación, la deslocalización productiva y la guerra (4.000 millones de dólares al día al tiempo que mueren de hambre más de 60.000 seres humanos, no me canso de repetirlo) y que ha olvidado las responsabilidades medioambientales intergeneracionales, debe ceder rápidamente terreno a una economía de desarrollo global, sostenible y humano.
Es imprescindible un “plan país” que, además de promover un multilateralismo democrático a escala global (Sistema de las Naciones Unidas) y regional (Unión Europea), lleve a cabo en España las reformas constitucionales más urgentes (vertebración del Estado en su capítulo VIII en particular) y ponga rápidamente en práctica un gran proyecto de turismo y residencia hacia y en España, sacando partido a la longevidad y a las inigualables características humanas, culturales, climatológicas, naturales, gastronómicas… de la Península y de sus dos archipiélagos; y una mesurada “relocalización” productiva; fomento de energías renovables; y unas medidas rápidas y severas contra la insolidaridad tributaria y los paraísos fiscales; y el fomento de la I+D+i y de la educación a todos los niveles; y de la sanidad, requisito indispensable para la atracción exterior; y una gran movilización de la “capacidad-puente” española, por sus insólitos antecedentes, con África, los países árabes y, desde luego, América Latina…
Cambien de actitud. Dejen de escudarse en pretéritas mayorías electorales y escuchen la voz del pueblo… que ya espera poco pero todavía aguarda. Todavía… ¿cuánto?

Estados Unidos y Derechos Humanos: inaplazable rectificación

miércoles, 27 de marzo de 2013

Los EE.UU. deben convertirse ahora en líderes del respeto y ejercicio pleno de los Derechos Humanos, de los principios democráticos y del multilateralismo. El país que en 1948 fue abanderado, con la propia viuda del Presidente Roosevelt, de la redacción, difusión y adopción por la Naciones Unidas de la Declaración Universal, no puede seguir ahora la política que tanto propició el Presidente Reagan y que el poderosísimo Partido Republicano ha continuado y fomentado desde entonces: alejamiento del Sistema de las Naciones Unidas, con imposición de grupos plutocráticos (G7, G8… G20); minusvaloración de los Derechos Humanos; y no formar parte de los países promotores y signatarios de instituciones de la justicia internacional, como el Tribunal Penal Internacional… 

Es urgente que ahora, con el Presidente Obama en su segundo mandato, Norteamérica rectifique y se sitúe a la cabeza del cumplimiento de los Derechos Humanos, de la adhesión y promoción de la justicia a escala mundial, y de la refundación de las Naciones Unidas. 

Recuerdo cuando en 1989 el gran Administrador de UNICEF, Jim Grant, nos pidió a los Directores y Secretarios Generales del Sistema de las Naciones Unidas que le acompañáramos en el solemne acto de firma, en la sede la ONU, de la Convención de los Derechos del Niño. Jefes de Estado y de Gobierno, altos dignatarios… fueron llegando al edificio de Manhattan. Pronto iba a iniciarse la seguramente más importante ceremonia de la historia en favor de la infancia, cuando el Presidente Bush “padre” notificó a Grant que los Estados Unidos no iban a suscribir la Convención “por problemas burocráticos de última hora”. Para evitar el impacto que podría tener que Norteamérica no se adhiriera “en su turno”, rápidamente se decidió que el Estado anfitrión firmara en último lugar… 

Hoy, transcurridos 24 años, siguen sin suscribir el Convenio: ¡el único país del mundo no signatario de los Derechos del Niño! Tampoco ha querido suscribir el Tribunal Penal Internacional ni el Derecho a la Alimentación, esencial para una vida digna. Presidí en Roma hace unos años una sesión convocada por la FAO para aprobar este derecho tan relevante. Sólo un país no quiso manifestarse a favor: los Estados Unidos. El Partido Republicano debe pensar que los Derechos Humanos se otorgan o se “conceden” por ellos. Se equivocan: los Derechos Humanos se reconocen, porque son inherentes a la existencia humana. 

Ahora, Presidente Obama, es apremiante corregir la enorme incongruencia de que su país sea el primero en fuerza y el último en cuestiones fundamentales para la Humanidad.

Estados Unidos: ¡armas fuera!

lunes, 17 de diciembre de 2012



Se acabó el larguísimo tiempo de disculpas, de argumentos rebuscados, de tradiciones sobre la seguridad personal. Cada dos por tres, asesinatos colectivos. De forma recurrente, niños y mayores sacrificados sin que, como sucede con las drogas, nadie se atreva a modificar la inercia de lo establecido.

El negocio inmenso que se oculta tras estos hábitos que pertenecen, además, a la competencia de cada Estado, no puede seguir manteniéndose a base de nuevos sacrificios en el altar de estos “derechos constitucionales adquiridos”. Los Estados Unidos no pueden seguir dando malísimos ejemplos de esta naturaleza –al igual que sucede con la pena capital- por no ser materia de ámbito federal.

¡Armas fuera! Siempre habrá, en grandes colectivos, personas que pierden el juicio, pero corresponde al Estado asegurar, en toda la medida de lo posible, la seguridad ciudadana.

Espero que la horrenda matanza del Colegio de Newtown, en Connecticut, haga reflexionar a las autoridades y representantes de un gran pueblo  que, por intereses inconfesables, se somete a anacrónicas “costumbres”. Unos, sometidos a la presión de la Asociación del Rifle, incapaces de reaccionar, ni ante los niños muertos, por los inmensos intereses que se obtienen. Los otros, incapaces de oponerse, azorados en el funambulismo de arcos parlamentarios muy ajustados. Lo que es cierto es que los Estados Unidos no pueden seguir presentando al mundo, del que deberían ser líder, frecuentes ejemplos de esta índole.

El asesino “siguió el horrible patrón de otras masacres similares”, se dice en la prensa. “Tenía cuatro armas de fuego y vestía un chaleco antibalas”.

“En lo que va de año, el sistema nacional que contabiliza el comercio de armas –informa “El País”- ha detectado 16.300.000 ventas” (pero en cada “venta” puede figurar un número ilimitado de piezas). El año pasado, de los 14.000 asesinatos que tuvieron lugar en los Estados Unidos, 10.000 lo fueron por armas de fuego. En 2009  hubo casi 600 muertos en accidentes causados por armas y unos 19.000 suicidios con el mismo método.

El Presidente Obama, “con la mirada de un padre” y lágrimas en los ojos, hizo un llamamiento para adoptar “acciones significativas”. Tómelas, señor Presidente, sin contemplaciones para los que sólo observan estos sucesos con ojos llenos de dólares y siguen defendiendo lo indefendible, lo inadmisible. Enmiende la Segunda Enmienda en la que se escudan los cómplices de este dislate.

Y dirija después su mirada, con determinación y firmeza, hacia los niños y niñas que mueren todos los días en el desamparo y el anonimato, en el olvido mueren de hambre miles de niños todos los días… mientras la sociedad saciada mira hacia otro lado.

Aproveche esta tristísima ocasión para hacer frente a esta ignominia, a esta vergüenza colectiva.

UNESCO / Estados Unidos. Nueva confrontación

viernes, 11 de noviembre de 2011

De acuerdo con los “principios democráticos” que establece su Constitución, la UNESCO ha aprobado por gran mayoría la incorporación del Estado de Palestina a la Organización.

Y, de nuevo, se ha producido una severa confrontación porque los Estados Unidos tratan de imponer una Ley local anti-Naciones Unidas, de 1994, para satisfacer a Israel, por la que los Estados Unidos dejarán de contribuir a cualquier institución internacional que acceda a aceptar a Palestina como Estado miembro.

De nuevo, como en 1984, en que con excusas absolutamente intolerables, los Estados Unidos y el Reino Unido abandonaron la UNESCO… en el momento en que iniciaban su alejamiento del Sistema de las Naciones Unidas y la creación de los grupos plutocráticos (G7, G8, G20).

Unos años más tarde, en 1989, los Estados Unidos fueron el único país –y sigue siéndolo- que no suscribieron el Convenio sobre los Derechos Humanos del Niño.

Los que sufrirán esta actitud, ahora reiterada, de los Estados Unidos de Norte América son sus maestros, alumnos, científicos, artistas, intelectuales…

No pueden, no deben, condicionar la educación en el mundo. Deseo que en esta ocasión se queden y se arregle su contribución declarando sin efecto la Ley de 1994, que no puede prevalecer sobre el Tratado Constitutivo de la UNESCO, pero lo deseo por ellos, no por la UNESCO, ya que el pueblo norteamericano y sus docentes deben beneficiarse del intercambio de experiencias con los de toda la Tierra. Sólo desde la ignorancia propia del aislamiento se explica la baja calidad formativa, creadora y liberadora de la educación en Norte América, hasta el punto de que, en algunos de sus Estados, no está permitido enseñar la evolución…

Lo que desean en realidad estos países es marginar progresivamente el multilateralismo, el Sistema de las Naciones Unidas. No lo conseguirán. 196 países no deben ser gobernados a escala planetaria por 8, 20 o 25 Estados prósperos. Nadie tiene el derecho a arrogarse el destino común. “Todo está por hacer, y todo es posible… pero ¿quién si no todos?” escribió Miquel Martí i Pol.

El mundo entero, presencial y virtual, se alzará en favor de la democracia y de los derechos humanos. Los sueños hegemónicos del Presidente Reagan y la Primer Ministro señora Thatcher, junto a los de una Europa obediente y sumisa, ya no se transformarán en realidad. El tiempo del dominio, de los pocos sobre los muchos ha concluido.

En USA, ¿quién ha ganado?

martes, 2 de agosto de 2011

Todos han perdido

Todos hemos perdido

El poder de la ultra derecha, también en los Estados Unidos, es enormemente preocupante y debe marcar una inflexión radical en el comportamiento político de la derecha menos obcecada y obediente, y de la izquierda más desagregada y crítica.

No puede ser –así de contundente- que el país todavía más poderoso de la Tierra se vea arrastrado y arrastre al mundo a una quiebra de grandes proporciones… que no es sólo una quiebra económica sino de referencias, de liderazgo, de principios.

Los insolidarios del “Tea Party” convierten a todos los demás republicanos de Norteamérica en insolidarios. No les importan los millones de compatriotas que viven por debajo del nivel de la pobreza. Ni mucho menos los más vulnerables a escala mundial. Y, además, no se dan cuenta de que, en poco tiempo, se devorarán a sí mismos.

A última hora, el Presidente Obama –sólo él podía hacerlo- ha logrado evitar un gran descalabro, pero con tales concesiones que permiten al “gran dominio”, que no se resigna a perder la hegemonía de USA ni del dólar, seguir en su torre de marfil.

¿Quién paga al “Tea Party”? ¿Quién manda en Moody’s y en las otras agencias de calificación? Indaguen. Indaguemos. Allí está el secreto… a voces. En nuestro ámbito, deberían ilegalizarles, sustituyéndolos por competentes agencias de calificación a escala europea y nacional.

El “repliegue” del programa del Presidente Obama, al igual que ha sucedido en España, debe servirnos de advertencia. De forma indeleble.

Tomen nota.

Tomemos nota.

"Sin un sólo voto republicano"

lunes, 5 de abril de 2010

El Presidente Obama ha logrado sacar adelante, con muchas dificultades y algunas concesiones, la reforma de la Ley de Sanidad de los Estados Unidos, en la que habían fracasado múltiples generaciones y varios presidentes de los Estados Unidos. La Ley amplía el acceso a los servicios sanitarios a más de 30 millones de norteamericanos que hoy no pueden, por falta de medios, pagarse un seguro médico. La inmensa influencia de las compañías aseguradoras ha conseguido -es triste reconocerlo- que los que gozan de una situación de bienestar se muestren profundamente insolidarios.


Esta obediencia ciega a los dictados de la pertenencia política me produce una gran perplejidad y me avergüenza. La "disciplina de partido" tiene que tener límites de conciencia, propios del respeto a unos valores y a unos derechos humanos que tanto se hallan en los labios pero no en el corazón de los que, para conservar lo que juzgan esencial, deberían saber transformar lo complementario.


¿Cómo puede ser que se vote sin rechistar, como sucedió en España, a favor de la invasión de Irak, basada en la mentira, por "razón de disciplina" cuando me consta que no eran pocos los que discrepaban o tenían problemas de conciencia?.


Y es que, con estos estrictos e inmutables supuestos diferenciales, ni en Washington ni en Madrid se logrará tender puentes de concordia y buena gobernación entre los distintos grupos políticos.


Pero los "representantes del pueblo" deben saber que, en pocos años, el pueblo -tan distante y desoído todavía, en general- ya no aceptará incongruencias de esta naturaleza, sobre todo cuando contravengan los más importantes principios éticos.


El pueblo, la gente, no seguirá observando en silencio "lo que pasa", "lo que hacen"...


Tomen buena nota los parlamentos de allí... y de aquí. Escuchen permanentemente a sus "bases" porque, de otro modo, pronto se encontrarán "en el aire", carentes de los vínculos y apoyos que no pueden prestarle ciudadanos desengañados de la forma en que se aprueban las leyes... especialmente, cuando comprueben después que no se observa la regla esencial de la democracia: respetar el resultado.


Y digo esto porque, todavía peor que se haya aprobado "sin un sólo voto republicano", es que algunos Estados gobernados por conservadores hayan amenazado con no ponerla en práctica. Igual que ha sucedido en nuestro país con la "rebelión" que preconizan ciertos líderes ultramontanos.


Hace algunos años escribí estos versos sobre los "representantes del pueblo silentes": "sólo pretender / permanecer / callados, / desapercibidos, / pálidos, / en sus asientos / ahormados. / No levantarán / la voz / ni la mirada..."


Deseo de todo corazón que triunfen "los Obama" y que, advertidos de la pronta reacción ciudadana, los parlamentarios decidan actuar, en cuestiones clave, según les dicte su conciencia. Y verán entonces que felices se sienten.