NO OLVIDAR A PALESTINA

viernes, 19 de octubre de 2012



Nos están acuciando de tal modo con el presente económico, nos están distrayendo de tal modo con la “burbuja” mediática del entretenimiento…, que olvidamos lo que deberíamos, por dignidad, por solidaridad, por justicia, recordar cada instante: los grandes desafíos actuales –hambre, pobreza extrema, desgarros sociales, víctimas de grandes catástrofes naturales (Haití…) o bélicas (Darfur…), deterioro del medio ambiente…y el futuro.

No podemos seguir así, con unos cuantos en las riendas del destino común en sus manos, el resto de la humanidad, azorada, sumisa, sobreviviendo a duras penas en muchas ocasiones, sin que las comunidades científica, académica, intelectual, artística… asuman el liderazgo que le corresponde en el “despertar” que, en cualquier caso, se avecina.

Y, en el centro de los motivos esenciales para desentumecer la voluntad y conciencia colectivas está Palestina.  Una y otra vez los esfuerzos y las ilusiones de llegar al final del proceso de paz y convivencia se ven frustrados por una inclemente, perseverante, poderosa, violenta y altiva actitud israelí.   Los años pasan y las generaciones de palestinos se suceden en medio de la humillación, el sometimiento y el dominio.  Vidas enteras en campos de refugiados, vidas enteras marginadas, sin luces consistentes al final del túnel.  Es la humanidad entera la que ahora debe alzarse en favor de Palestina y lograr la convivencia pacífica que la mayoría de israelíes y palestinos anhelan, frente a los “ultra” respectivos y muy particularmente unas autoridades de Israel tan influyentes que logran no sólo aplazar una y otra vez la culminación del proceso de paz sino que logran que los Estados Unidos-Israel no trabaja con la Administración norteamericana sino en la Administración mismadejen de pagar las contribuciones correspondientes a su pertinencia en aquellas instituciones internacionales que acepten en su seno al Estado palestino.

Estoy orgulloso por el reconocimiento, hace unos meses, del Estado de Palestina en la UNESCO por mayoritaria decisión de los Estados Miembros de la Conferencia General. Pero se está tolerando, sin embargo, lo que nunca debería tolerarse: Estados Unidos sigue en la Organización… pero sin pagar, imponiendo una ley local a una Institución internacional.

En el recinto de la UNESCO existe desde 1997 una bellísima Plaza de la Tolerancia diseñada por el gran artista israelí Dani Karavan, dedicada a Isaac Rabin.  Con él sí que estuvo a punto de firmarse la paz con Yasser Arafat, incluida la co-capitalidad de Jerusalén.  Fue asesinado poco después y decidí honrarle de este modo, para que quedara pública constancia de que la paz es posible.  Y para ocupar permanentemente en la conciencia colectiva el espacio que corresponde a la tragedia palestina.

Dejemos de obedecer a los plutócratas y asumamos nuestras responsabilidades. Refundemos unas Naciones Unidas efectivas… e iniciemos el camino del mañana que soñamos, en el cual uno de los primeros objetivos es, precisamente, el pleno reconocimiento de Palestina.

No olvidemos a Palestina ni un día más.

9 comentarios

poesiayvida dijo...

Si, en estos momentos nadie se acuerda de que fuera de nuestras fronteras y aún de las de Europa hay vida y muerte, mucha muerte y mucho sufrimiento, escuchaba el otro día en un programa de radio a un cooperante que la nuestra es una crisis de terciopelo, pienso que olvidar que el mundo es grande y somos ciudadanos de todo él y por tanto o salimos todos o nos hundimos todos, es básico, olvidar a Palestina es olvidar el alma y el corazón humano.

19 de octubre de 2012, 20:03

Estimado Sr. Federico,

En la próxima edición de Global Education Magazine vamos a tener una entrevista con la joven palestina que corrió en Londres 2012 con el Burka.

Nos gustaría poder contar con su participación como invitado especial, con palabras tales como las que expresa en este boletín.

Por favor, eche un ojo a nuestro primer ejemplar:

http://www.globaleducationmagazine.com/about-the-megazine/


Reciba un cordial saludo

Javier Collado

19 de octubre de 2012, 23:49
Angel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor. 20 de octubre de 2012, 18:16
Angel dijo...

En mi modesta opinión, los vectores que guían al ser humano y, por tanto, a las sociedades que forma son la supervivencia, el bienestar personal y el conocimiento. Creo realmente que el fin último que nos caracteriza es el conocimiento, no sólo el técnico para poder vivir mejor, sino el filosófico. Somos curiosos por naturaleza, necesitamos conocer el Universo y responder la pregunta fundamental: ?Porque existimos? Al fin y al cabo, como decía el magnífico Prof. Carl Sagan 'Somos el Universo intentando comprenderse a sí mismo'. Con la evolución, el fin de la sociedad ha transitado desde asegurar la supervivencia de sus ciudadanos a mejorar el bienestar personal-social más o menos general, aunque ha sido a costa de la explotación entre sociedades. Esto ha sido gracias al progreso científico y a la educación generalizada de la sociedad. Aun siendo la gran mayoría de los ciudadanos 'buenas personas', la superestructura que forma la sociedad actual es muy tribal, agresiva e injusta ya que está basada en el egoísmo y el egocentrismo (básicamente porque el poder lo ostenta un grupo privilegiado muy reducido). Quiero creer que, en esta época tan convulsa y gracias al desarrollo científico de las últimas décadas, estamos asistiendo a la irrupción del vector conocimiento en la sociedad. Para mí esto es alentador pues necesariamente se impondrá un pensamiento holístico del ser humano: todos somos semejantes y, junto al resto de los seres vivos que viajan con nosotros en el planeta, formamos una pieza minúscula pero única de la gran maravilla del Universo. Una vez esta idea cale en buena parte de la población, la sociedad dará 'el salto cualitativo que nos falta' y nuestra organización social cambiara radicalmente. Nos liberaremos de nosotros mismos, no veremos diferencias entre nosotros y por fin se abrirá paso la justicia. Ahora toca trabajar en esta dirección, en contra del poder que intenta evitarlo. Hay que hacerlo rápido pues el deterioro social y medioambiental, junto a la limitación de recursos naturales empieza a poner a nuestra especie (y a la vida en general) al borde de la extinción. Hay tiempo y potencial para hacerlo. Podemos conseguirlo!! Un saludo.

20 de octubre de 2012, 18:21
Jaime Fernández dijo...

Está muy bien preocuparse por los demás, incluidos los palestinos, pero no regateando los hechos históricos (¿ignorancia, omisiones interesadas, olvido?)Póngase la mano en el corazón y diga si honestamente cree que sólo los gobiernos de Israel han sido los culpables de la situación tanto política como social de esa gente. Si su respuesta es afirmativa, creo que el "buenismo" se ha tomado otra víctima, y si es no, tenga el valor de rectificar.
Un saludo.

21 de octubre de 2012, 8:39
Lorenzo Garrido dijo...

El último comentario es sencillamente asqueroso. Buenos días.

21 de octubre de 2012, 10:45
Anónimo dijo...

Yo no olvido Palestina nunca. En concreto, no olvido que el 11-M, el día que 200 españoles morían despanzurrados por las bombas islamistas, cientos de palestinos salieron a las calles a celebrarlo y a quemar banderas españolas.
Recuerdo también que ese mismo día el gobierno de Israel celebró su consejo de ministros con una bandera española en señal de solidaridad.
No lo olvido ni lo olvidaré nunca.

21 de octubre de 2012, 11:49
Curly Prentiss dijo...

Que yo sepa, en todas las ocasiones que Israel ha ofrecido su mano tendida a los palestinos, estos siempre han rechazado estrecharla. Y que conste que, desde mucho antes de 1948, han sido innumerables las ocasiones en que esto ha sucedido. La cruda realidad es que a los palestinos no les importa en absoluto su reconocimiento como Estado. Sólo les interesa salvar su actualmente subvencionado "modus vivendi".

21 de octubre de 2012, 16:40
monixxx dijo...

fEstimado Sr. Federico Mayor,
Gracias y mil veces gracias por ser esa voz en el desierto que tanto necesitamos. Me parece verdaderamente extraño cada uno de los comentarios que he leído a propósito de su artículo. Creo que la gente que opina no ha vivido nunca en Palestina, no sabe lo que es pasar días enteros en check points, lo que es no saber qué comer porque te robaron tu tierra, lo que es vivir en un apartheid, lo que es ser descriminado cada día por un plan meótodico, l israelí, de exterminar el pubelo palestino. Así que voy a entender que el comentario anterior mío o el que confunde el 11 m de madrid con los palestinos, es fruto de incultura, mucha incultura. Para todos ellos, les deseo que se vengan a vivir aquí en Israel, donde vivo yo ahora, que visiten cisjordania y que vivan solo durante una semana como los palestinos. Desués se den una ducha para quitarse la arrogancia, el egpoísmo y el imperisalismo occidental que obedece la razón de que somos los mejores y que siempre tenemos la razón. Estoy segura, yo siendo también española, que si lo prueban y logran sobrevivir, escribiran un comentario muy diferente al que su comodidad des del sofa de su casa, de su brainwashing, de su leer poco y de su saber poco qué es sufrir les ha hecho sin duda escbir lo que han escrito. Atentamente, Monica zaragoza Añon

27 de octubre de 2012, 20:33