Derechos Humanos, deber de palabra

miércoles, 9 de enero de 2013

El pleno ejercicio de los Derechos Humanos no se alcanzará hasta que los seres humanos se expresen libremente, hasta que su voz sea oída y atendida por quienes ejercen, en su nombre y representación, el poder. No es casual que en la Constitución de la UNESCO el “libre flujo de ideas por la palabra y por la imagen” figure en el mismo artículo –el primero- en el que se define a la educación como el desempeño del don supremo de la especie humana, la libertad, junto a su esencial acompañante, la responsabilidad. “Libres y responsables”. 

Ya hace siglos que algunos “adelantados” a su época preconizaban la ineludible necesidad de manifestar sus opiniones para vivir “humanamente”. Es famoso el poema de Quevedo: “No he de callar, por más que con el dedo, / ya tocando la boca o ya la frente, / silencio avises o amenaces miedo. / ¿No ha de haber un espíritu valiente? / ¿Siempre se ha de sentir lo que se dice? / ¿Nunca se ha de decir lo que se siente?”. 

Pero la inmensa mayoría de los ciudadanos siguieron siendo súbditos silenciosos, espectadores impasibles, testigos mudos y atemorizados de lo que acontecía. Y daban su propia vida sin rechistar. 

Me impresionó la capacidad de algunos líderes para tratar de interpretar la voz y el grito pensados pero contenidos: “Dejadme escuchar este silencio ensordecedor”, dijo el Presidente François Mitterrand. 

En 1969, el Profesor José Luis Aranguren escribía lo siguiente: “El intelectual presta sus voz a los unos, es su portavoz, y procura despertar con su voz la de los otros, de los enajenados, de los manipulados, de los que, para repetir las palabras orteguianas, no asisten a la existencia, a la suya que, como ya he dicho, no es nunca sólo suya, sino que está siempre entretejida con la de los demás”. 

“Nos queda la palabra”… repitió Fernando Buesa en los plenos de las Juntas Generales de Álava (1983-1989). Víctima de ETA, la Fundación que lleva su nombre ha perpetuado su luminosa estela con el nombre de “El Valor de la Palabra”. Los asesinos le abatieron físicamente pero, ciertamente, nos queda, nos quedará para siempre, la palabra, su palabra. 

Deber de palabra para la plena efectividad de los Derechos Humanos. Para la transición de una cultura de imposición, violencia y dominio a una cultura de diálogo, conciliación, alianza y paz. Luis García Montero ha plasmado en unos inspirados versos el amanecer de la era del entendimiento y de la solución de los conflictos por la palabra: “Venga a mi, / en los ojos del joven que levanta la mano / y pide la palabra, / y confía sin más en las palabras…”. 

Con frecuencia, callamos a medida que nos hacemos mayores, en lugar de aprender a desinhibirnos y manifestar sin cortapisas lo que pensamos. 

Hace años leí que “los padres enseñan a hablar a sus hijos pequeños; ya crecidos, los hijos enseñan a sus padres a callar”. 

El silencio de los pueblos fortalece el poder absoluto, el proceder arbitrario de los gobernantes, el obediente comportamiento de los representantes parlamentarios que no “parlan”, que siguen sin objeción alguna las consignas del partido, del mando. 

“En los tiempos que vivimos, escribía hace unos días Manuel Cruz en “El País”, nadie debería permanecer callado respecto a los asuntos que a todos conciernen”. 

Hoy, por fortuna, me gusta repetirlo porque es componente básico de la esperanza de cambio, el tiempo de silencio ha concluido. ¡“Delito de silencio”!... porque, gracias a la moderna tecnología de comunicación e información, se avecina la inflexión histórica de la fuerza a la palabra. 

Derechos Humanos, deber de palabra.

18 comentarios

J. J. Pascui dijo...

Cuando se habla mucho de ética, los malvados retroceden.

9 de enero de 2013, 14:27
Luis Diaz dijo...

El mejor aliado del silencio es el servilismo. Podemos aprender de La Boétie, que aunque también lo han llegado a relacionar con el anarquismo, nos deja hoy un mensaje actual después de 500 años.

http://agoretica.blogspot.com.es/2012/12/de-tiranos-y-servidumbre.html

9 de enero de 2013, 18:48
Anónimo dijo...

El problema es el miedo. Miedo a que pueda salir perjudicada nuestra familia, amigos... La bazofia nos inunda y el miedo es su arma.

9 de enero de 2013, 18:57
Luis Diaz dijo...

Es cierto que el miedo nos paraliza, y más cuando durante la democracia sólo hemos sido -en mi opinión- un pueblo unido sólo para celebraciones.

Para todo lo demás, no hemos tenido sentimiento de país, y nos hemos dedicado a construir refugios en lugar de viviendas, que lamentablemente ahora se han convertido en habitaciones del pánico.

9 de enero de 2013, 19:22

Tan importante es hablar, como querer escuchar. Han creado una sociedad no preparada para lo segundo. Es parte del blindaje.

En Málaga hace 2 semanas se suicidaban 2 personas por desahucio, y el dolor pasó desapercibido para su sociedad. Ayer mismo, el Málaga en fútbol puso a la venta las entradas para el próximo partido de Chapions contra el Oporto, y tras largas colas, se agotaron en casi 2 horas.

¿A dónde vamos así?!!!!.

Abrazos.

10 de enero de 2013, 10:37
Juliana Luisa dijo...

En estos momentosm es un delito no dialogar, hablar y escuchar, en busca de soluciones. Se están cometiendo verdaderos delitos contra la humanidad. No podemos permanecer callados esperando que sean otros los que hagan algo. Es urgente un cambio de mentalidad que active la solidaridad y la empatia, que caracterizan al ser humano. Y saber que hay seres con una forma exterior de "Homo sapiens", pero que, en realidad, hace tiempo que no pertenecen a la especie humana. No podemos permitir que estos últimos nos conduzcan al precipicio.

Un saludo

10 de enero de 2013, 20:03
Anónimo dijo...

"Gracias a la moderna tecnología de comunicación e información se avecina la inflexión histórica de la fuerza a la palabra". Hoy disponemos de los medios de comunicación que nos permiten llegar con nuestras ideas, casi gratuitamente, a miles de personas como nosotros mismos. Es un avance impresionante, una situación que no se dió jamás antes. ¿Sabremos aprovecharla?

10 de enero de 2013, 22:01
Manuel Gomez Casas dijo...

No entiendo como Mayor Zaragoza acude hoy a una manifestacion en favor de los presos de ETA, despues de citar en su articulo a Buesa como asesinado por ETA. Con ese apoyo a los presos de ETA se desprestigia usted y contribuye a la pervivencia de ETA y sus asesinatos. Firmado: Manuel Gomez Casas

12 de enero de 2013, 9:57
Anónimo dijo...

Parece que hoy Ramón Pérez-Maura dice unas cuantas verdades sobre usted en http://lector.kioskoymas.com/epaper/viewer.aspx Leído el artículo, se entiende perfectamente su necesidad de desmarcarse de aquel fascismo que profesó con vehemencia para seguir ejerciendo a ese fascista que lleva dentro.

firmado: Ismael Moreno

12 de enero de 2013, 13:28
Abracadabra dijo...

Los derechos humanos son para los Terroristas, nunca para las Víctimas. ¡Todo es Mentira!

12 de enero de 2013, 17:52
Abracadabra dijo...

Qué se puede esperar de un oportunista como es Federico Mayor Zaragoza que apoya a ETA???

12 de enero de 2013, 17:55
Blas dijo...

Bravo Federico. Bravo por tener la valentía de luchar por la paz frente a todos estos semianalfabetos, rancios y retrasados que rezan por un nuevo GAL, por un nuevo atentado de ETA o porque siga la violencia en Euskadi. La sociedad vasca habló. Y ahí está Bildu.

El acercamiento de presos (QUE YA ESTÁN PRESOS COPÓN)es un paso más para que ETA, que ya ha marcado el camino de su disolución, entregue las armas...

Todos los que comentan con falacias, memeces e injurias no merecen más que mi absoluto desprecio.

(Al que pone al periodista de ABC como la verdad absoluta dejarle aquí dos preguntas.. ¿Cuántos partidos políticos había en España en 1974? ¿Se ha preguntado cómo Ramón Pérez-Maura consiguió la nacionalidad colombiana? ¿Ha cobrado algo de la empresa de seguridad privada (la que más ha perdido por la paz) de Mayor Oreja?)

Ahora, a remar todos por la paz.

13 de enero de 2013, 20:17
Blas dijo...

Vaya, si resulta que el articulista de ABC es familia de QUEIPO DE LLANO

http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/2005/07/24/048.html

13 de enero de 2013, 20:26
Anónimo dijo...

Tiene razón Sr. Blas:
La suya es la verdad absoluta. Además, que el articulista sea familia de alguien le inhabilita para toda opinión.
Pero me hago una pregunta: haber recibido una de las últimas "Gran Cruz de la Orden de Cisneros", por parte de Franco, da más consideración?.

14 de enero de 2013, 17:09

¿Como puede tener la poca vergüenza de hablar de derechos humanos tras apoyar una manifestación en favor de los presos de la BANDA TERRORISTA ETA?

No sabe hasta que punto siento desprecio y repugnancia por usted sin llegar a conocerlo.

14 de enero de 2013, 21:31
jose Maria Traver dijo...

Federico, alguien miente respecto a su asistencia a la manifestación y, mucho más, respecto a su apoyo a ETA. Todo es mentira e indigno que unos profesionales que, en teoría, están para informarnos,actúan fríbolamente sin ética ninguna. Solo personas de la integridad de usted y de su consistencia, pueden unirnos contra esta dinámica superficial y sin ética. Mi reconocimiento.

17 de enero de 2013, 21:46
juargalan dijo...

Llama la atención la manipulación proveniente de creencias e ideales partidistas que solamente persiguen eso, la manipulación de la opinión publica que, inocentemente, confía en profesionales que desmerecen su ejercicio por la falta de objetividad y de mirada retrospectiva a una vida que bien podría colocarse como referente cívico y democrático en este país.
Afortunadamente D. Federico Mayor permanece en pie de Paz desde hace mucho tiempo y no dará pavulo a la provocación insensata de intereses poco claros.
Gracias D. Federico por estar ahí, en pie de Paz permanente, comprometido con la Vida y despierto a las grandes injusticias sociales de este Planeta y dispuesto a ser utilizado por la Verdad, la Justicia y la Paz.

Gracias.

Juan Ramon Galan

24 de enero de 2013, 15:32
Notarias dijo...

Muy chevere conocer estos deberes

27 de septiembre de 2013, 3:12