Brasil: intolerable acoso de los mercados

lunes, 3 de noviembre de 2014

“Los mercados de Brasil castigan la reelección de Dilma Rousseff” (“El País”, 28 de octubre de 2014). 

Ya hace meses, con singular presión durante la campaña electoral, los “mercados” –incluidos algunos de los más importantes de España- pregonaban con descaro la inconveniencia de que Brasil siguiera dirigido por Lula-Dilma Rousseff, porque “los inversores”, en este caso, no podrían frotarse las manos con total fruición. 

¡Qué importa que hayan logrado reducir en pocos años la pobreza extrema y el analfabetismo, que sea un país “libre de hambre” según una reciente noticia de las Naciones Unidas…! ¡Qué importa que la tasa de paro no llegue al 5%! Lo que importa –difundido hasta la saciedad por medios “adictos” a los mercados- es el PIB. “El modelo, basado en el consumo de la clase media y baja, está agotado”… ¿Cómo se atreven las clase medias y bajas a quitar protagonismo a las altas y más altas? 

Ojalá Dilma no “atienda el mensaje de los mercados”. En España, en 1993 y en 2010, y luego en 2011, 2012, 2013… se ha escuchado y atendido el mensaje de los mercados y del PIB. Y así nos fue. Y así nos va. 

El tiempo de la unión monetaria como base del funcionamiento de la Unión Europea, del predominio y acoso de los mercados, y de la cooperación internacional “recortada”, debe concluir. 

Se sustituyeron los valores éticos por los bursátiles; los principios democráticos por las leyes mercantiles; las Naciones Unidas por grupos plutocráticos de 7,8,… 20 países. La debacle está a la vista. Hay que volver a situar en el centro del comportamiento gubernamental y ciudadano los “principios democráticos” que con tanta lucidez establece la Constitución de la UNESCO. El mundo necesita políticos que ejerzan sus funciones con total independencia. La corrupción que conllevan “los mercados” está traspasando las líneas rojas de la paciencia ciudadana y aumenta la desafección. 

La solución es más y mejor democracia. A este respecto, el artículo undécimo del proyecto de la “Declaración Universal de la Democracia” (http://www.fund-culturadepaz.org/democracia_esp.php ) dice textualmente: “La democracia debe desarrollar sistemas económicos fundados en la justicia social, a la cual se subordinarán siempre todos los otros aspectos y dimensiones de la vida económica, en un contexto de competencia libre y leal así como la indispensable cooperación, con el fin de alcanzar un desarrollo humano y económico sostenible, una prosperidad compartida, el fomento del empleo y el trabajo, y la utilización racional de los recursos económicos, alimenticios, naturales y energéticos. En la democracia, el objetivo fundamental es que toda persona, sin excepción alguna, pueda acceder a los bienes y a los servicios –particularmente de salud- necesarios para una vida digna de ser vivida”. 

Es intolerable –no me canso de repetirlo- que cada día mueran de hambre más de 30.000 personas, la mayoría niñas y niños de uno a cinco años de edad al tiempo que se invierten 3.000 millones de dólares en armamento y gastos militares. Es intolerable. 

Dilma Rousseff, en el discurso de su toma de posesión hace cuatro años, dijo: “Para convertir nuestros sueños en realidad debemos superar las líneas de lo posible”. 

El otro mundo posible, en el que los sueños se hacen realidad, es ahora, por primera vez en la historia, factible en la era digital: existe la conciencia global, la información fidedigna de lo que sucede en el mundo en tiempo real, la participación de la mujer como piedra angular del “nuevo comienzo”, en feliz expresión de la Carta de la Tierra y, lo que es esencial para la democracia genuina, la posibilidad de participación de todos los ciudadanos, progresivamente, gracias a las nuevas tecnologías de la comunicación. 

Ha llegado el momento de “los pueblos”, como con tanta clarividencia se inicia la Carta de las Naciones Unidas, que deben ser refundadas con apremio. 

Presidenta, no escuche el mensaje de “los mercados”. Siga escuchando atentamente el mensaje de su pueblo.

2 comentarios

alabikoka dijo...

Hola Sr Federico Mayor Zaragoza,le sigo y le seguiré,por lo que gratitud en ese sentido,a pesar de que a lo largo de estos años,he ido cambiando mucho la opinión sobre usted,por la gravedad de lo que valoro,dicho esto,queda para otro momento otras cuestiones,y disculpe el seúdonimo,y eso que tiene la opción abierta para escribir de manera anónima,algo loable,no recomendable,y acertada si se acepta los errores que conlleba.Le dejo este comentario,seguro se valora usted y quienes lo lean.Un saludo:-> Celso Amorim, ministro de Defensa de Brasil, “es un área de paz”. El programa de renovación de equipo incluye lo que ahora se estima como una inversión de hasta 300 mil millones de dólares en un periodo que puede ser de 20 años y uno que según la empresa de análisis estratégico Stratfor hace valer la capacidad de compra de Brasil justamente cuando la baja en el mercado de armas aumenta su importancia como cliente y sus posibilidades de negociar tratos que incluyan la transferencia de tecnología. http://www.excelsior.com.mx/global/2013/06/17/904453 Sin embargo, como dijo Amorim a la BBC, “cuando usted se prepara para la defensa no es para los próximos dos o tres años, sino para 20, 30 o 40 años. Tenemos que estar preparados para defendernos y defender nuestros intereses”. Pero su gasto en defensa representó más de la mitad de la inversión de toda América Latina, México y Centroamérica incluidos, aún cuando es ya y de lejos la mayor potencia militar sudamericana:->Que conste que me ha gustado muy mucho que haya perdona la deuda soberana a los países de Africa,el mayor ejercito humano disponible,sino me equivoco,lo tiene Venezuela.

10 de diciembre de 2014, 22:54

Harto de estar harto ya me canse.
No se puede ignorar esta ignominia. Como puede el ser humano tan injusto con seres de su misma tierra y no hay que irse muy lejos, aquí en nuestra propia nación, se estan dando casos de desnutrición infantil, deshaucios, estudiantes que no pueden seguir sus estudios por falta de recursos, por dignidad no abusen de humanos indefensos, seamos justos, cuantos hombres de bien como Federico mayor Zaragoza nos hacen falta para tomar conciencia de que esto no puede seguir asi. Perdon por no poner acentos pero mi ordenador no me lo permite.

12 de marzo de 2015, 19:37