“Lo peor de la paciencia es que puede llegar a ser infinita” (José Saramago)

viernes, 3 de julio de 2015

Llamamos al número de “Atención al cliente” e invariablemente se escucha, con buena música de fondo, eso sí, la monótona retahíla de: “Nuestros operadores están ocupados. Por favor, no se retire… Nuestros operadores continúan ocupados. Espere, por favor… Nuestros operadores están ocupados…”. 

Y así pasan dos, tres, cinco, ocho… minutos hasta que el operador contesta solícito y le escucha con deleite… si la paciencia del interesado ha sido casi infinita y no ha decidido, irritado, darse de baja. 

Demasiada paciencia con servicios al público cada día más ineficientes.