Más filosofía y más arte

martes, 17 de noviembre de 2015

La educación, no me canso de repetirlo, consiste en alcanzar el pleno ejercicio de las facultades distintivas de la especie humana -pensar, imaginar, anticiparse, inventar, crear!- de tal modo que los seres humanos sean, como magistralmente establece la Constitución de la UNESCO, “libres y responsables”. Libres para, las alas sin adherencias ni lastre, volar alto en el espacio infinito del espíritu. Libres, actuando siempre en virtud de las propias reflexiones y nunca al dictado de nadie. Y responsables, teniendo en cuenta, junto a los derechos, los deberes en relación a los “otros”, próximos o distantes, coetáneos o pertenecientes a las generaciones venideras… 

Educación es mucho más que capacitación, que formación en actividades y destrezas profesionales, es más que conocimiento e información (sobre todo, mucho más que información por noticieros, ya que la noticia es, por su propia naturaleza, lo insólito, lo no habitual, lo extraordinario). 

Pues bien: para esta educación “troncal”, son esenciales la filosofía y las artes, y no lo es la simple transferencia de técnicas y métodos que deben ser siempre “además de” y no “en lugar de “. 

Pensar y crear. “Dirigir la propia vida”, decía D. Francisco Giner de los Ríos hace más de un siglo. Con estos “educados”, el mundo entrará en una nueva era. Habrán aprendido a ser y a rebelarse. Con los “competitivos y gregarizados”, seguiríamos fomentando las asimetrías actuales, las filias y las fobias, y las emociones multitudinarias, la obcecación y el fanatismo. Han aprendido a tener y a ser sumisos. 

Para la transición de súbditos a ciudadanos plenos, más filosofía y más artes.

2 comentarios

Lorenzo Garrido dijo...

Me temo que vamos por el camino contrario. Han desvirtuado tanto la educación que hoy es una pantomima, una burla de mal gusto. Los alumnos se cabrean porque no aprenden nada. Los profesores también se cabrean porque no enseñan nada. Solo los políticos y su corte de empresarios están satisfechos con lo que hay.

18 de noviembre de 2015, 7:38

Qué maravillosas letras Sr. Federico, son la más absoluta esencia de la Humanidad recogida en breves líneas certeras, puños golpeando sobre la mesa, dogmas hacia la construcción. Y es tan importante adquirir (conservar, proteger)la Educación, como luego saber contagiarla, comunicarla, expandirla sin fatiga: FILOSOFARLA. Y ahí está usted como fiel ejemplo a lo que intento decir, ayer me quedé hasta la médula con sus sabias palabras en nuestro encuentro : ¨El secreto de la eterna juventud es mantenerse indignado¨.


Decía Sir Francis Bacon: “Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde”. ..Pues vamos valientes hacia adelante.

Un abrazo muy sentido. SIEMPRE.

19 de noviembre de 2015, 10:30