LOS INVISIBLES

lunes, 18 de enero de 2010


Debemos grabarlo bien en nuestra conciencia. Para saber ver “los invisibles” sin necesidad de terremotos ni tsunamis. Para saber ver más allá de lo que nos muestran los medios de comunicación, cuyas noticias se refieren, lógicamente, a sucesos atípicos e insólitos. Más allá del vendaval de noticias sobre grandes espectáculos deportivos, está la realidad de cómo viven –y mueren- cada día un gran número de seres humanos “todos iguales en dignidad” y, a los que, según el artículo 1º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, deberíamos estar unidos “fraternalmente”!

Sí: todos vamos en el mismo barco, todos tenemos el mismo destino, queramos o no reconocerlo. Todos participamos del misterio de la existencia y todos debemos, de una vez, ofrecer las manos abiertas y tendidas, y nunca más alzadas. Todos tenemos que com-padecer y, sobre todo, com-partir. Si supiéramos “partir con” los demás mejor, más generosamente, podríamos reducir las dosis de com-padecimiento.

¡Ver los invisibles!, de forma permanente: éste es el secreto. Recuerdo siempre la impresión que me produjo leer el discurso que pronunció el Dr. Bernard Lawn al recibir el Premio Nobel de la Paz en 1985: “Sólo en la medida en que seamos capaces de ver los invisibles, seremos capaces de hacer los imposibles”. Si vemos los invisibles, muchos “imposibles hoy” serán posibles mañana. Éste es el gran desafío. Gracias, “El Roto”, por, una vez más, señalarnos rumbos de forma tan luminosa.

7 comentarios

Federico, estoy de acuerdo con tu planteamiento, acabo de llegar de visitar el mundo, con la Marcha Mundial por la Paz y la no violencia. El mayor tesoro de que dispone el mundo es la gente, las personas, las hasta ahora olvidadas en muchas partes del mundo. Haiti es una clara muestra de ello. Recuerdo con horror haber escuchado en Bolivia decir que a los indígenas se les podía matar cual animales ya que no tenían alma. Recién un obispo español ha dicho algo triste como si los haitianos no fueran seres humanos. Y no pasa nada, nadie le recrimina desde la Iglesia que representa. Como bien dices, es la hora de los sin voz, hartos de permanecer en el olvido y que ahora, hemos descuebierto en nuestro caminar por el mundo decididos a decir basta, que quieren ser protagonistas de su futuro que quieren en paz y dignidad. hermoso!. Nosotros, quienes luchamos por una nueva humanidad -lo del otro mundo posible me parece superfluo dado que el mundo seguirá con humanos u otros seres- debemos ayudarles en su cometido. Este es mi compromiso y, ya que fuí a la MM representando a la Fundación Cultura de Paz, también el tuyo. Gracias por tus atinados comentarios.

18 de enero de 2010, 17:02
Eva dijo...

Tan sólo quería felicitarle por su blog y todo lo que significa. Gracias por creer en la fuerza de la palabra para cambiarnos a nosotros mismos y a los demás,

Eva Jiménez

19 de enero de 2010, 12:21

Ahora tenemos una oportunidad preciosa de poder apreciar "invisibles" como los que nos descubrirá el próximo estreno de la película "Invictus", sobre la estrategia de Nelson Mandela de unir a blancos y negros en algo tan pasional como el rugby en Sudáfrica, y leer el mensaje de cómo "juntos podemos ser incluso campeones del Mundo".

La experiencia demostró que juntos lo fueron, pero la experiencia descubrió también un "invisible" todavía mucho más maravilloso y productivo: juntos se evitó una guerra civil.

Si empezamos a ser capaces de ver este tipo de cosas, estoy convencido que llegaremos a descubrir algún día que juntos se vive realmente mejor. Se pueden evitar muchos de los problemas que hoy nos amenazan a todos.

Un abrazo muy fuerte,

Jorge Medina Azcárate
One brother World

21 de enero de 2010, 17:47

Dr. Mayor Zaragoza, hoy estuve en su investidura como Doctor Honoris causa por la UNED y fue tal la emoción de escuchar sus palabras y sus ideas, que al volver a casa quise leer algo más suyo. Le agradezco su lucidez y sencillez para hacernos reflexionar. Creo que el poder ejercer nuestra ciudadania implica también ejercer el cuidado sobre los otros y sobre nuestro mundo.Muchas gracias nuevamente.

22 de enero de 2010, 19:06
Baal dijo...

El problema se encuentra en extender el derecho de propiedad a los seres humanos, por quienes creyéndose dioses no fueron sancionados por los supuestos representantes de Dios en la Tierra, cuando debieron haberlo sido.

24 de enero de 2010, 2:49

Estimado D. Federico, ¡Me ha encantado esta entrado de su blog!, tanto me ha gustado que en un principio había pensado en comentarla en el mío y después, no he querido que se perdiera nada y la he copiado integra. Por supuesto con enlace a su blog y dejando claro que la autoria de la misma es suya.(http://elvirasmuliterno.blogspot.com/2010/01/entrada-de-d-federico-mayor-zaragoza.html)
Si no le parece bien esta acción, por favor dígamelo e inmediatamente la eliminaré.
Es un lujo para la humanidad contar con personas como usted.
Le mando todo mi apoyo y un cariñoso saludo.
Elvira Sanchez Muliterno, autora del libro "Descubriendo tu Hada Interior".(No sé si me recuerda nos presentó Juan Ramón Galán.

29 de enero de 2010, 10:52
Federico Mayor Zaragoza dijo...

Estimada Elvira:

Me parece muy bien! y sus palabras me animan a seguir. Las personas como vd. y Juan Ramón Galán lograremos movilizar a muchos ciudadanos en favor de la igual dignidad humana, de la justicia social, de la solidaridad.

Gracias.

Federico Mayor Zaragoza

1 de febrero de 2010, 11:48