Derecho a decidir, sí. ¿Qué?. Depende

miércoles, 27 de febrero de 2013

Es indiscutible el derecho, personal y colectivo, a decidir. Cada persona, única, “libre y responsable”, tiene el derecho a elegir entre distintas opciones la que le parezca más acertada. Es la base del pluralismo y debe practicarse reflexivamente sin coacciones, sin cortapisa alguna. 

Cuestión muy distinta es lo que puede decidirse si se trata de algo objetivamente perjudicial para uno mismo o para otros; o claramente inalcanzable o prohibido por las vigentes leyes a escala nacional, regional o internacional; o si se ocultan a quien va a expresar su opinión aspectos relevantes; o si la pregunta se formula de manera equívoca o sin precisar las implicaciones… 

Es muy peligroso confundir a la ciudadanía en temas de gran trascendencia democrática a escala local y global. 

Derecho a decidir, sí. 

¿Qué?. Depende.

13 comentarios

Anónimo dijo...

Casi todos los días tengo que decidir algo, en este momento decido hacer un comentario es su blog, para ser más exacto unas preguntas.
-¿Hablamos de mala intención por parte de los que confunden a la ciudadanía?
-¿Quién puede identificar a los que confunden a la ciudadanía?
-¿Podríamos dar nombres de aquellos que confunden a la ciudadanía?
-Una vez que los tengamos identificados ¿Podríamos preguntarles sus intenciones?
-¿Qué intereses mueven a esos, con nombre y apellido, que intencionadamente tratan de confundir o engañar a nivel político o a cualquier otro nivel?

27 de febrero de 2013, 19:20
Xtina dijo...

Derecho a decicidir siempre y además más amenudo, cuatro años se hace eterno cuando se toman tantísimas decisiones continuamente que nos afectan como sociedad y como seres humanos individuales, mírese la gestión de la crisis. Es como si no existiesen más opciones, claro que las hay, pero las esconden por motivos de poder y macroeconomía, pero ello nos aleja de la democracia. Después, ya veremos que se decide.

28 de febrero de 2013, 10:27
Peter dijo...

Muy acertada entrada de Federico Mayor. Nuestra libertad termina donde empieza la libertad de los demas. Una de las bases de nuestra sociedad es que hay reglas que valen para todos y a las cuales concordamos para mantener nuestra libertad y la de los demas. Hay demasiados politicos que juegan con palabras sobre esto.

28 de febrero de 2013, 11:18
Anónimo dijo...

La democracia no es la mayoría, sino que somos TODOS. Por ello cualquier decisión no es correcta ni justa cuando es colectiva.
¿Tenían derecho a decidir los Estados del Sur cuando se enfrentarón a la "Unión" defendiendo el esclavismo?

28 de febrero de 2013, 12:41
Anónimo dijo...

No se podria decidir nada si la gente esperase a que cambiasen unas reglas mal hechas a causa de un gobierno dictatorial después que el dictador muriese. Por eso hay que poner lo mejor posible democráticamente:
1- Independencia
2- Federalismo
3- Confederalismo

el CEO Febrero ha eliminado el autonomismo, unionismo y unitarismo, y las elecciones del 25N los dejaron los últimos, teniendo en cuenta la suma de votos ideológicos. Sólo 28 para PP, C's de 135.

El derecho a la autodeterminación no es sólo colonial, eso es un camelo absolutista. Las opciones 2 y 3 necesitan de 2 países, si no se convertirian en una ridiculez unitarista. Por lo demás es sólo cháchara remueve ollas.

28 de febrero de 2013, 20:21
Anónimo dijo...

"Es muy peligroso confundir a la ciudadanía en temas de gran trascendencia democrática a escala local y global. "

Puro despotismo ilustrado del siglo 18... O sea que al pueblo hay que ir con cuidado porque como es un ignorante no podemos "confundirlo" y por tanto los que sí que saben deben decidir por él, ¿no?

Le tenia por un auténtico democrata, con todas las consecuencia.

28 de febrero de 2013, 23:25
Anónimo dijo...

A mi me parece que se puede entender el mensaje expresado con prudencia.

Pongamos ahora nombres y apellidos, Salvador Cardus por ejemplo. Alguien al que he tenido como profesor y siendo todavía alumno suyo un día hablando sobre los contenidos de las clases me dijo " como aquí manipula y engaña todo el mundo, ya puestos que prevalezcan mis verdades"..

1 de marzo de 2013, 8:29
Anónimo dijo...

Una cosa es el derecho a la autodeterminación y otra el derecho a decidir.. Se dan en contextos históricos muy diferentes, y se soportan en cuestiones legales y legítimas universales

Eso, cháchara remueve ollas.. ¿Pero de quien?

1 de marzo de 2013, 8:47
Anónimo dijo...

Pues sí, es peligroso confundir a la ciudadanía en cualquier cuestión, recordemos nuestro panorama político por un instante y como se ha fraguado.

Seamos demócratas consecuentes pero no ingenuos!

1 de marzo de 2013, 8:51

Derecho a decidir. sí.
Derecho a confundirse, también.
Derecho a asumir las cosecuencias, indispensable.

Por lo tanto, a mi entender el "qué" sobraría. Eso es DERECHO A SER LIBRE.

Un abrazo.

2 de marzo de 2013, 9:47
Anónimo dijo...

Cuantas veces he confundido yo a los demás solamente porque estaba equivocado en mis planteamientos !!! .. Y no tenía mala intención, al contrario.
Ocurre que unos creen saberlo casi todo e incluso preveen el futuro, otros dejan hacer y hablar a los demás, otros pasan, otros, engañan, otros actuan, otros ..., Tenemos que vivir todos cuanto más en armonia mejor, como uno este mal suele ser malo para todos.

2 de marzo de 2013, 11:55

Creo que comete un error muy grave al afirmar que "se trata de algo objetivamente perjudicial para uno mismo o para otros". Comparto la opinión de que es perjudicial (hablando de la independencia de cataluña, claro) pero.. se atreve a decir que es objetivamente perjudicial? y quién decidiría eso? las leyes? las mismas que deshaucian a cientos de personas por día? o la constitución? la misma que nos dice que tenemos que pagar el déficit antes que nuestras prioridades sociales? Cuidado con las cosas objetivas, por ahora los derechos humanos son la única cosa objetiva en la que todos estamos de acuerdo. En el resto, derecho a equivocarse como dicen comentarios anteriores

2 de marzo de 2013, 14:14
Rodin Gustavo dijo...

¡Ojito con el derecho a equivocarse! Precisamente ese derecho llevó a la ciudadanía de Málaga a un caos urbanístico; al flagrante perjuicio del interés público; a la supresión de zonas verdes a la consagración del caciquismo de corruptos y constructores, hasta mucho después de tener corruptos y confesos presentándose a las urnas y obteniendo los sufragios de una mayoría, que no siempre cabía identificar con estómagos agradecidos.
Ojito con el derecho a equivocarse incluso en el ejercicio del voto. ¿Es objetivo o no que se equivocan quienes llevan a la exaltación a corruptos con todas las letras en la Comunidad Valenciana?
Ojito con el derecho a equivocarse con algo irreversible como es atentar contra el interés general. O me equivoco cuando digo que no es lo mismo la prescripción de conductas delictivas o el archivo de actuaciones conocidas por todos que la inocencia y la indecente exhibición de un "a mí no hay quien me meta en la cárcel". Está claro que hay mucho chorizo suelo.
Pero volviendo al derecho a decidir, al derecho a la autodeterminación o al supuesto derecho a la independencia de Cataluña el más flaco favor se lo hacen los partidos que hacen gala de la mayor tibieza en sus planteamientos. Falta decir a las cosas por su nombre: al pan, pan y al vino vino. Si el derecho a decidir, determinar e independizarse sólo lo ejercen quienes están por ello qué papel tienen quienes no estén a favor; ¿acudir a una supuesta urna a retratarse en el rechazo?

17 de junio de 2013, 11:52