Una pausa al día

viernes, 8 de febrero de 2013

“Aprendió tantas cosas que no tuvo tiempo de pensar en ninguna de ellas”. 
A. Machado, sobre Juan de Mairena. 

Es imprescindible “reapropiarnos” de algún tiempo para nosotros. Por poco que sea. Todos los días, preferentemente al empezar la jornada –“…perdona, amanecer, por no haberte recibido como mereces”, ha escrito la simpar Rigoberta Menchú- o al terminarla. 

Vivimos demasiado de prisa, acosados por una actualidad que nos envuelve, nos sumerge, nos convierte en impasibles testigos. Lo malo, solía decir Jesús Moneo, es que en general corremos hacia no sabemos dónde.

El vendaval informativo, el espectáculo permanente, … no nos permiten reflexionar ni incorporar la noticia como conocimiento. Y así pasan los días, silentes, sin ejercer las facultades distintivas de la especie humana: pensar, imaginar, anticiparse, crear! 

Las TIC, tan útiles, tan relevantes para el progreso personal y colectivo, pueden, cuando se emplean abusivamente, malgastar muchos instantes del misterio de la existencia. Los teléfonos móviles son utensilios preciosos para aproximar a los lejanos pero muy peligrosos por alejarnos de los próximos, comentaba Pío Rodríguez recientemente. Atraen tanto nuestra atención que nos transportan a menudo al limbo (al único que existe ahora). 

Me gusta repetir la certera apreciación de María Novo: “Uno de los grandes problemas de nuestro tiempo es el NTD (nos tienen distraídos). Debemos estar alerta, debemos escribir nuestro por-venir, inventarlo.

Nuestros resortes de reacción, de protesta y de propuesta, se van debilitando. Y llega un momento en que, cayendo en el sinremedismo, aceptamos muchas situaciones como ineluctables. Y ya no meditamos sobre nuestras responsabilidades intergeneracionales (medio ambiente, condiciones de vida…) dejándonos aturdir por el chismorreo, la superficialidad, la ligereza… 

Una pausa al día para reflexionar, para no callar, para abordar los problemas esenciales. Para soñar bien despiertos. Para que no se cumpla en nosotros la advertencia que D. Antonio Machado hacía sobre su heterónimo apócrifo Juan de Mairena. 

Pensemos. Hagamos una pausa todos los días.
 

7 comentarios

Anónimo dijo...

Comparto lo que dice en su escrito. Además, me alegra que lo describa de forma didáctica, haciendo referencia a ideas de otras personas. Y sigo con mi alegría por el hecho de poder poner en practica cada día, la idea de “hacer una pausa y reflexionar”. Está muy bien recordarnos de vez en cuando estas útiles ideas para poder practicarlas con asiduidad y convertirlas en hábitos.
Mi agradecimiento a Usted, fuente de Cultura y Sensatez.

9 de febrero de 2013, 10:32
siroco dijo...

Una pausa es una nota musical más en la sinfonía de la vida, gracias por darnos maestro.

9 de febrero de 2013, 19:58
Jose Martín dijo...

La vida en un instante no es más que una fotografía que al instante siguiente se ve borrosa. Pero repasar algunos instantes pasados y mezclarlos con los presentes contribuye a vivir mejor instantes futuros y a ser conscientes de que nuestra vida es más que un álbum de fotos.
Larga vida a la calma.

10 de febrero de 2013, 8:02
Luis Diaz dijo...

Un agradecimiento a los comentarios que viene haciendo y que persiguen que el pueblo español lidere un nuevo futuro pacíficamente.

También coincido en que las redes de comunicaciones pueden permitir un nuevo amanecer cargado de humanidad. No obstante, la reacción que espera de nosotros es algo muy distinto que una convocatoria masiva -muchas veces "festiva"- por SMS para una manifestación. Aquí se necesita la posibilidad de contacto, "coincidencia virtual" y -sobre todo- "organización para el trabajo" entre los elementos del pueblo -disconexos hoy- que podrían están dispuestos a construir una corriente de cambio. Y creo que existe un hecho que es posible que nos haya pasado también desapercibido: es cierto que el pueblo estamos inter-conectados, pero pienso que "funcionalmente" lo estamos a través de nodos superiores que pertenecen a personajes públicos como usted. Es como una estructura en árbol donde mayormente todos los nodos conectan al personaje público o popular, no entre ellos. Los "nodos hermanos" no se ven.

Con esto, sólo quería matizar que -si no estoy equivocado- las personas públicas implicadas en la sociedad, de moral intachable, y en las que el pueblo parecemos confiar probablemente necesitarían desempeñar un papel más profundo y comprometido en este cambio que se perfila, si es que queremos que el país mejore.

Se trataría de ejercer como uno de los múltiples "líderes en funciones" y de forma temporal, entregar su honorabilidad y prestigio al pueblo, hacer de placenta de un proceso de gestación política lento que ya está sucediendo en algún sitio entre nosotros. En segundo lugar, y en conexión con lo anterior, tendrían que promover y mantener una red proactiva y viva entre ustedes por un lado -personajes públicos quizá como Evole, Oliveres, Gay de Liébana, Forcades, Sardà, Barberà, Garzón, Aleix Saló, Emili Lledó, Goytisolo, y 1000 más que usted conoce...- y entre nosotros por otro -el pueblo anónimo que incuba los futuros líderes-, a modo de conexión "activa" y "viva" de millones de seguidores que les admiran y creen en ustedes; y con los que facilitarían una función de "amplificador" y -muy importante- de "transmisor" y "moderador" de las pequeñas "voces" que gritan aquí abajo y cuyo eco es fagocitado por el clamor de la masa.

Un saludo. Luis

10 de febrero de 2013, 10:36
Luis Diaz dijo...

En la línea de mi comentario anterior.

http://agoretica.blogspot.com.es/2013/02/de-ortega-y-gasset-y-de-la-rebelion-de.html


Saludos. Luis

10 de febrero de 2013, 10:39
Juliana Luisa dijo...

Albert Einstein expresaba su tenor de que los nuevos adelantos técnicos con virtiera a los seres humanos en autenticos idiotas. Para no convertirnos en idiotas, debemos ser capaces de aprovechar esos adelantos para tener más tiempo para ejercitar las facultades distintivas de la especie humana, que indica usted. En caso contrario, seremos una generación de idiotas que van directos al precipicio.
Como usted dice, una pausa al día, mejor al amanecer, para reflexionar sobre cómo vamos a "disfrutar" la oportunidad de vivir un día más para dedicar a la tarea de hacer que el mundo sea un poco mejor.

Un saludo

10 de febrero de 2013, 21:04
Laura dijo...

Es muy importante y lo comparto totalmente. Necesario para no perder la perspectiva, regenerador.

11 de febrero de 2013, 9:36