A vuela pluma (IV)

miércoles, 3 de marzo de 2010


La Europa que el mundo necesita de forma apremiante en estos momentos es

II

Sí a la Europa de los pueblos, del respeto a todas las identidades, de la libertad, de la paz. La Europa de la tolerancia y de la creatividad. La Europa que se atreve a saber y sabe atreverse.

• No a la Europa que despreció Albert Camus porque “pudiendo tanto se atrevió a tan poco”.

• No a la Europa tímida y miedosa, con tortícolis crónica por mirar siempre hacia el otro lado del Atlántico. Aliados, amigos, sí. Súbditos, no.

• No a la Europa que sigue con el Tratado del Atlántico Norte sin propia autonomía en Defensa. Ya no existe el Pacto de Varsovia. Pero sí que existen el Atlántico Sur y el Mediterráneo y el Pacífico.

• No a la Europa que invade Kosovo a través de la OTAN, sin contar con la anuencia del Consejo de Seguridad.

• No a la Europa que sustituye los valores democráticos por las leyes del mercado; que se olvida, por intereses a corto plazo, de la justicia social, del apremio permanente de com-partir, de co-operar.

• No a la Europa que debilita a las Naciones Unidas en lugar de dotarlas de los medios personales, financieros y técnicos necesarios para el ejercicio de su misión.

• No a la Europa que confía a grupos plutocráticos la gobernación del mundo en lugar de afianzar el multilateralismo.

• No a la Europa de la vorágine del crecimiento y del progreso guiados por el beneficio inmediato que recurre a millones de migrantes… a los que luego pretende asimilar en lugar de integrar o, lo que es todavía peor, seguir las prácticas, tan encomiables en otros aspectos, de los “desechables”, abandonándolos a su suerte después de haberlos utilizado; o, sobre todo, a la Europa que pretende ahormar la identidad de los inmigrantes poniendo condiciones a su ciudadanía.

• No a la Europa que mira hacia otro lado cuando sus multinacionales actúan indebidamente en América Latina y en África, explotando a países con muchos recursos naturales de manera contraria a los intereses globales y afectando al medio ambiente. Deben revisarse de inmediato y sin contemplaciones las explotaciones de coltán (columbita-tantalita) en el Congo, territorio de los Kivus; la bauxita en Guinea Conakry; las explotaciones de oro tanto en África como en Centro América…

• No a la Europa que sigue consintiendo ser sede de paraísos fiscales, sabiendo que mientras existe la posibilidad del lavado de dinero sucio, no será factible llevar ante los tribunales, como debería hacerse sin mayor demora, a las mafias traficantes de armas, drogas, capitales, patentes, personas…

• No a la Europa que denuncia, como debe, la falta de democracia en la Cuba de 13 millones de habitantes, olvidándose, como no debería, de Guantánamo, de Abu Dhabi, de Bagram, de las “democracias” de las oligarquías que, especialmente en América Latina, siguen permitiendo que el 42% de los niños no tengan acceso a la escuela y que centenares de miles de ciudadanos deban emigrar a lejanos países para enviar después sus remesas… mientras hace todo tipo de carantoñas y favorece las visitas de jefes de Estado a los países en los que ha deslocalizado la producción sin tener en cuenta sus condiciones democráticas ni laborales, especialmente en un país del Este en el que viven 1.300 millones de personas, cien veces más que en la justamente advertida República Cubana, sin que en estos casos se tenga en cuenta los derechos humanos, la práctica de la pena capital,… o que se olviden que la política seguida por Colombia, con la implantación de bases norteamericanas, está conduciendo a la remilitarización del conjunto de los países de América Latina…

• No, en suma, a la Europa que aplica distintos raseros de valoración, en lugar de valientemente defender los valores universales en todas partes. No, rotundamente, a la Europa que no es faro y vigía de la democracia y de los derechos humanos a escala mundial, que no condena, cuando debería, como debería, los desmanes que han tendido lugar en Gaza, los “asesinatos selectivos”, los asentamientos y los muros construidos en contra de la Corte Internacional de Justicia, aplazándose progresivamente por parte de Israel el reconocimiento del Estado Palestino.

• No a la Europa que, de una vez, no tiende la mano al continente africano…; que no acaba con el bochorno de gastos militares en Afganistán -más de 85.000 millones de dólares- cuando los destinados al desarrollo y a la sustitución de los cultivos de adormidera (el 92% del opio, la mayoría de la heroína procede de Afganistán) no llegan a los 5.000 millones.

• No a la Europa que tolera un poder mediático que desautoriza ante los ojos de los ciudadanos la confianza, la justicia y la equidad; no a la Europa de los silenciosos, de los adormecidos, de los distraídos, de los espectadores y receptores impasibles, pusilánimes.

• No a la Europa que condena el velo en algunos países –no en otros, que se sitúan entre los mejores compradores o suministradores- y tolera, siempre por intereses económicos, la humillación de la mujer en anuncios de prostitución en las páginas intermedias de periódicos incluso muy conservadores, en programas de televisión, en la publicidad donde la mujer se presenta totalmente “des-velada” como puro artículo de consumo…

• No a la Europa que sigue sin apostar claramente por las energías renovables, la producción de alimentos y de agua en las cantidades que se requieren; por la salud, teniendo en cuenta en particular la mayor longevidad; por el transporte eléctrico; por la salvaguarda de la calidad del agua de los océanos, del aire y de la tierra; y que deja que, de nuevo, se confíen las riendas de la economía a las mismas instituciones de especulación, de la producción de armamentos, de “burbujas” cuyas facturas pagan siempre los más desposeídos y menesterosos.

• Por su fantástico pluralismo, por su cultura democrática, por su visión de la ciudadanía mundial, Europa no puede seguir siendo un espacio sumiso y atemorizado. Los pueblos de Europa deben rebelarse para que tenga lugar la transición desde una cultura de imposición y violencia a una cultura de conciliación, diálogo, alianza y paz, con los creadores en la vanguardia, con los intelectuales al frente.

Será el “nuevo comienzo”, para que, en pocos años, sea realmente la Europa-faro, la Europa-vigía.

6 comentarios

No a los intereses políticos.
SÍ AL INTERÉS SOCIAL.
Europa tiene que abrir este camino en la "forma social" de entender el Mundo.

Felicidades Sr. Federico, hoy ha sido un post preciso y precioso. Un abrazo,

Jorge Medina Azcárate
One brother World

3 de marzo de 2010, 15:57
satribuna dijo...

No sé si será así pero me he sentido respondido. De todos modos gracias.

Un saludo

3 de marzo de 2010, 18:13
Ramon.M.S. dijo...

De una unión monetaria se debe pasar a una unión económica y social.


Hoy he leido...no puede ser que Europa este sometida a los intereses de la banca....
este sigue siendo el problema, la falta de créditos para pymes puede hacer subir el paro a limites nunca vistos...

La solución debe dirigirse hacia la democracia económica con una base de economiasocial.

5 de marzo de 2010, 14:47
María dijo...

D. Federico, estoy totalmente de acuerdo con sus comentarios. Siga iluminándonos con la claridad de sus palabras.

6 de marzo de 2010, 20:15

Hola me gustaria habla con usted, soy el vicesecretario general de las juventudes del CDS , le dejo mi email, ya si eso me responde

9 de marzo de 2010, 18:00

jesusdelacruzoliva@gmail.com

9 de marzo de 2010, 18:01