No permitir que vuelva a entrar en España

jueves, 31 de octubre de 2013

El 25 de este mes de octubre escuché por la radio que el "magnate" (¿o "mangante"?) Adelson había propuesto, lisa y llanamente, que la mejor solución para terminar con la "amenaza de Irán contra Israel" sería lanzar una bomba atómica sobre Teherán... 

Si es verdad -que no me extrañaría que lo fuera- no debería permitirse que este engendro volviera a pisar nuestro país. Ni él ni los extremistas republicanos de los EE.UU. 

Sr. Adelson: ya no queríamos Eurovegas en España. Queríamos y queremos Euro-Valley, ser la California de Europa. Pero ahora no queremos ni a Eurovegas ni a usted. 

Ya ven, los que todavía no lo hubieran visto, la catadura de quien fomenta la instalación en Madrid de Eurovegas, de cuya naturaleza no quiero hablar. Pero sí recordar que para crear empleo y ganar dinero no todo vale. 

No todo vale. No.

5 comentarios

Adan Esmit dijo...

Totalmente de acuerdo. Y con independencia de que haya opinado así, el tipo de negocio y la forma de desarrollarlo, no creo que sea nada bueno para España.
Un cordial saludo.

31 de octubre de 2013, 20:31
Camino a Gaia dijo...

Con la escandalosa exclusión social y la desigualdad convertida en abismo, la economía deja de ocuparse de las necesidades y solo satisface los caprichos de quienes corrompen la sociedad.
Un saludo

31 de octubre de 2013, 22:55

Todos sabemos que el personaje en cuestión es un indeseable pero,tristemente, quienes estan en el poder le hacen reverencias. El poderoso caballero don dinero que representa da mucho miedo... Su presencia comportará complicaciones. Qué horror que él y sus máfias se instalen cerca...

31 de octubre de 2013, 23:04
Adan Esmit dijo...

¡Hagan juego señores, no va más....!
http://adanesmit.blogspot.com.es/2013/09/hagan-juego-senores-no-va-mas.html

1 de noviembre de 2013, 11:16
Laura Aguirre dijo...

Totalmente de acuerdo. Además este hombre tiene cara de pervertido y es que lo es. No merece entrar en España pero en ninguna casa decente del planeta. Digo yo.

1 de noviembre de 2013, 17:40