¡Basta!

martes, 21 de diciembre de 2010

Ha llegado el momento de plantanse, de decir con serenidad y firmeza que la humanidad no puede seguir padeciendo los inacabables estertores de un sistema que ha desembocado en la gravísima y múltiple crisis actual (social, financiera, alimentaria, medioambiental, política, democrática, ética...).

Ha llegado el momento de la movilización ciudadana frente al "gran dominio" (económico, energético, militar, mediático), de tal modo que se inicie sin demora la gran transición desde una economía de especulación y guerra (4.000 millones de dólares al día en armas y gastos militares al tiempo -no me cansaré en insistir en ello- que mueren de hambre más de 70.000 personas), a una economía de desarrollo global sostenible, que reduzca rápidamente los enormes desgarros y asimetrías sociales y el deterioro progresivo (que puede alcanzar límites irreversibles) del entorno ecológico.

Ha llegado el momento de impedir y sancionar el acoso que el "mercado", a través de conspicuas agencias de "calificación", ejerce sobre los políticos, "rescatadores" empobrecidos que deben aplicarse, a riesgo de hundimiento financiero, a recortar sus presupuestos. Los que preconizaban "menos Estado y más mercado", asegurando que se autorregularía y que se eliminarían los paraísos fiscales, deben rectificar públicamente y corregir los graves desperfectos ocasionados.

Ha llegado el momento de sustituir los grupos "plutocráticos" que iniciaron el Presidente Reagan y la Primer Ministro Tatcher, que han demostrado su total inoperancia, por unas Naciones Unidas fuertes dotadas de los recursos personales, técnicos y financieros que le permitan cumplir su alta misión (de seguridad internacional; de garante de los principios democráticos; de la libertad de expresión y de acceso a una información veraz; de acción coordinada para reducir el impacto de catástrofes naturales o provocadas; de atención medioambiental; de pautas de desarrollo social y económico oportunamente aplicadas)...

Ha llegado el momento de pasar de súbditos a ciudadanos plenos; de silenciosos a participativos; de espectadores a actores... ahora que las posibilidades de participación no presencial que ofrecen las modernas tecnologías de la comunicación lo permiten.

Ha llegado el momento, sobre todo, a través del ciberespacio de desentumecer nuestros cuerpos amilanados; de despertar en un nuevo día en que las riendas de nuestro destino común ya no estén en las mismas seculares manos.

La comunidad académica, científica, artística, intelectual en suma, debe liderar este proceso que permitirá en menos de diez años llevar a cabo el "nuevo comienzo" que la Carta de la Tierra preconiza.

Ha llegado el momento de plantarse, de alzarse -como nos pidió José Ángel Valente en su verso-, de no cejar.

Ha llegado el momento.

17 comentarios

Segurament somos muchas más las personas que estamos de acuerdo con el profesor Mayor Zaragoza, que las que siguen el juego a quienes rigen el destino del mundo.

Pero, ¿cómo dar ese paso que nos lleve desde la sujeción a la autoridad a la ciudadanía plena; desde el silencio a la participación, y desde la mirada estática a la acción? Quizás nos falta un Mayor Zaragoza que lidere ese movimiento.

21 de diciembre de 2010, 13:21
Anónimo dijo...

Hago mias las palavras de la "Lectora corrent" e quisiera saber su opinión sobre la Ley Sinde.

Gracias y un cordial saludo,
Sandra

21 de diciembre de 2010, 13:58
Anónimo dijo...

NO VOTAR A NINGÚN PARTIDO NI EN LAS ELECCIONES GENERALES NI EN LAS AUTONÓMICAS. Ni siquiera votar en blanco. Es lo que he hecho yo siempre y me ha dejado de parecer la solución. No se habla del voto en blanco, se habla de la participación ciudadana.

21 de diciembre de 2010, 17:50
Anónimo dijo...

CASTIGAR A LOS BANCOS QUE GOBIERNAN ESPAÑA. Informarse sobre otros bancos (banca ética) con los que podamos sentirnos menos sucios.

21 de diciembre de 2010, 17:54
Anónimo dijo...

Coincido plenamente con "la lectora corret" tal vez necesitamos lideres como el señor Mayor Oreja, somos muchos los que estamos esperando.
en cuanto a "Anónimo" yo igual que el nunca voto y cada vez estoy mas convencido de esta acción pues cuando votas no votas a los políticos sino a los que dan ordenes a los políticos, la banca, multinacionales en pocas palabras a los que controlan el mercado

21 de diciembre de 2010, 19:22
Ana dijo...

el anónimo 4, querrá decir: necesitamos líderes como el señor Mayor Zaragoza!!

21 de diciembre de 2010, 21:15
Federico Mayor Zaragoza dijo...

En relación a la Ley Sinde pienso escribir en breve plazo, pero ya le adelanto que debe conciliarse el respeto a la propiedad intelectual con la capacidad de los internautas para disfrutar de la actividad creadora de forma razonable. Es necesario, como en tantas otras cosas, actuar con serenidad por ambas partes.

22 de diciembre de 2010, 11:07
Anónimo dijo...

Gracias, Don Federico. Aguardo ese nuevo post.
Un cordial saludo,
Sandra

22 de diciembre de 2010, 12:14
Alma Zen dijo...

yo, como ser humano y como artista, estoy con ustedes en cuerpo y alma.
juakín

22 de diciembre de 2010, 13:22
Tony Prior dijo...

Debemos empezar a construir una nueva era... entre todos

22 de diciembre de 2010, 22:56

Me adhiero a ustedes. Recuerdo tres actos sencillos para la revolución pacífica:

1) la palabra. Hablar con calma pero con firmeza de lo que está pasando. En nuestra familia, a nuestros amigos, en nuestro trabajo, a nuestros vecinos. Digamos lo evidente sin temor a repetirnos - diciendo lo evidente se hace política.

2) el no-consumo. Reduzcámoslo a lo indispensable, y favorezcamos el comercio tradicional y de proximidad. Quien viaje, que se abstenga de comprar en aeropuertos.

3) la ayuda a los demás. Mejor directa que no mediante donativo económico. Para salir de nosotros mismos y denunciar el individualismo. Para redescubrir la dignidad extrema del trabajo que se hace porque hay que hacerlo, sin compensación económica alguna.

Cordialmente,

23 de diciembre de 2010, 17:31
Estrella dijo...

Para conseguir un cambio de paradigma efectivo, deberíamos dejar de pensar en un líder, la gente se ha acostumbrado a que el líder debe hacerlo todo, si realmente queremos cambiar las cosas, los ciudadanos deben ser parte activa y no pasiva, los poderes actuales nos han acostumbrado a ser pasivos y así ellos llevan las riendas de todo, ahí es donde debemos empezar a cambiar para transformar y construir un nuevo mundo. Actualmente estamos sumidos en el desorden provocado por el Nuevo Orden Mundial, pretenden reformarlo todo sobre las mismas bases viciadas y corruptas..... pero oigan... ¡así no vamos a ninguna parte!.Es tiempo de transformar, de nada sirven reformas y parches en un sistema caducado.
Primero hay que organizar comisiones de ciudadanos comprometidos, que no estén comprados, ni manipulados por la política, este es nuestro gran reto. Me pregunto si aún queda gente honesta en quien poder confiar.
Amor y Paz.

23 de diciembre de 2010, 22:44
Javier dijo...

Les paso un enlace sobre la ley Sinde, pueden añadir sus comentarios si lo desean
http://www.telecinco.es/informativos/tecnologia/noticia/100031825/Alejandro+Sanz+Aqui+se+protege+al+pirata+al+proxeneta+de+las+canciones.
Saludos y Felices Fiestas.

24 de diciembre de 2010, 20:02
Mobesse dijo...

Sr. Mayor Zaragoza, ¿no se desmoraliza usted con los comentarios? Casi todo son soluciones disparatadas o parciales. “Hay que prescindir de la política” ¿Por qué? Es como decir que hay que prescindir de la humanidad porque los responsables de esta locura son seres humanos o que hay que prescindir de las matemáticas porque son muy usadas por los banqueros. Sé que es un problema de lenguaje; también el lenguaje se ha corrompido.
No sé por qué dice usted que ha llegado la hora. cuando usted era ministro la situación ya era alarmante, pero, bueno, es un proceso y se entiende. que sepa que le sigo y que le admiro.
Es angustioso saber que ha llegado la hora y no saber qué hacer. A llegado la hora de hacer qué. Es el momento justo para que aparezca un mesías. Y a mí eso me da mucho miedo. Yo propongo que cada uno vaya tomando sus propias medidas. Yo diría que ha llegado la hora de reflexionar sobre nuestros deseos, expectativas y aspiraciones y ver si tienen algo que ver con nuestra felicidad real (quizá no) y con la situación social mundial (quizá sí) ¿Que necesidad hay de realizar eso viajes, a veces transoceánicos sin otro objeto que el propio viaje o la diversión? Hablo de la lacra de turismo. quizá ha llegado la hora de empezar a vivir de forma austera; distinguir entre necesidades reales y deseos compulsivos de consumir. Reducir al mínimo nuestro consumo (cada uno según su propia medida, claro, pero sin trampas); no visitar las grandes superficies, los complejos comerciales; renunciar a las grandes marcas, aquellas detrás de las cuales hay grandes multinacionales y grupos financieros con un gran poder económico y político; prescindir de la publicidad; ser más serios con nuestra dieta televisiva (¡cuanta tontería, cuanta superficialidad, cuanta información basura, manipulación y cuanto tiempo perdido!) Ha llegado la hora de no confiar en la medida de lo posible nuestros ahorros a los bancos. ¿Bancos buenos, solidarios? ¿Por qué no públicos? dejemos de utilizar las tarjetas electrónicas. El dinero de bolsillo, aunque sea mucho no es malo. Las empresas familiares, las pequeñas empresas tienen un tamaño humano. Lo perverso es la acumulación de cantidades incomprensibles de millones de dólares o euros en unas pocas manos, en unos pocos países. El día que se convierta todo el dinero en electrónico estaremos a la merced de los propietarios de La Tierra. Ha llegado la hora de identificar a éstos como nuestros verdaderos enemigos. Los banqueros, las organizaciones financieras mundiales, las grandes corporaciones multinacionales, no los políticos. Los políticos son uno encargaos, como diría Gila. Después de tanta disciplina de partido, cuando llegan al poder y les dicen sus verdaderos jefes lo que hay que hacer, van y lo hacen. No piensan “pues si esto es lo que hay que hacer, no merece la pena” y renuncian. Piensan, en cambio: “si me quito yo, se pondrá otro con menos escrúpulos todavía” y tienen razón. Es una trampa en la que caemos también los votantes. Seguiría hablando del miedo, el arma más destructora que manejan los que mandan (desde Banco y Gobiernos, hasta padres y maestros), pero creo que ya así me ha quedado un sermón dominical bastante bonico. Y eso que no soy cura. Ja, ja, ja.

Lo que digo lo digo de corazón. En serio.

Saludos a todos

28 de diciembre de 2010, 20:05
Mobesse dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor. 28 de diciembre de 2010, 20:07
Anónimo dijo...

Coincido con la opinión de Fernando Sanchez.
Yo creo que la base de toda revolución es la concienciación, y en ese campo es donde los ciudadanos podemos dar la batalla y recuperar parte del poder que los mercados han robado a nuestros representantes. Debemos concienciarnos de que hay que concienciar a los demás. El ciberespacio es un campo de juego magnífico que debemos defender de quienes quieren "controlarlo". Es ahí dónde podemos expresar nuestras ideas y alternativas y comunicarlas a los demás, es ahí donde podemos apoyar iniciativas y ejercer presión.

30 de diciembre de 2010, 19:38
Rosa dijo...

¿Cómo llamar a la acción a los alienados de la vida moderna?
¿A quienes están cegados de nacimiento por el poder mediático que los hace sentirse el centro del universo , habitantes del mejor de los mundos posibles?
¿Cómo despertar la conciencia muerta, abandonada a lo irracional, a lo instintivo, a la máxima del consumo como ley de vida feliz?
Aquel que descendía al fondo de la caverna platónica para advertir del engaño de lo que percibían los encadenados era considerado un loco, de él se reían quienes creyendo ver lo real sólo veían las sombras.
Yo también digo "¡Basta!" pero sospecho que la mayoría oye sin escuchar y me consideran loca, como al filósofo de la caverna de Platón.

30 de diciembre de 2010, 22:44