A vuela pluma

viernes, 17 de diciembre de 2010

1. Primer Ministro Cameron. El Gobierno inglés -cuyo programa adoptó como modelo de forma precipitada el líder de la oposición en España- está tomando unas medidas que producen auténtico vértigo. La reacción no se ha hecho esperar: centenares de miles de manifestantes, se oponen a que los recortes drásticos decididos por el Primer Ministro afecten a lo que constituye, sin duda, uno de los grandes pilares del desarrollo.

Recomendación: no tocar educación, investigación e innovación, salud, ni -sobre todo- la compensación mínima a las familias sin ingresos. Hagan lo que quieran, modifiquen otras prioridades y consigan -con la creación de un fondo de solidaridad o fuentes financieras alternativas mediante tasas específicas, por ejemplo- que no se anule o decrezca lo que es una contribución mínima para la "igual dignidad humana".

Señor Presidente del Gobierno español: después de la explosión de la "burbuja" que usted no produjo y no pudo o no supo deshinchar, no quite esta ayuda esencial que usted mismo acertadamente creó. Y, en particular, ¡no imite al Primer Ministro inglés!.


2. Controladores aéreos. Todo el país -sobre todo los centenares de miles de ciudadanos afectados- suspiró agradecido cuando el Gobierno, actuando con energía, restableció uno de servicios más esenciales (a parte de las cuestiones de seguridad nacional y personal que conlleva).

Pero, claro está, a la oposición no le gusta que el Gobierno haga algo bien. Y, de manera intolerable, desean "sacar renta política de la situación", según otro título de la prensa del día 11 de diciembre.

Tamibién está claro que, además de no aportar nunca alternativas ni dar soluciones -seguramente porque carecen de ellas- son incapaces de arrimar el hombro cuando tiene lugar una situación de tanta gravedad, que se ha superado con rapidez.

¿Qué hubieran hecho ellos? Porque, a la vista de la persistente incapacidad para presentar propuestas de acción, la respuesta se adivina estremecedora.


3."La Princesa Leticia, de incógnito", es el titular, acompañado de una gran fotografía, en la portada de "Hoy corazón" del 11 de diciembre.

Me parece muy bien que la princesa Leticia vaya de incógnito por Madrid, de "compras navideñas", paseando... No tengo absolutamente nada que objetar.

Lo único que no pega es lo de "incógnito". Constituye una contradicción total.

La Real Academia Española da la siguiente definición de "incógnito": ... especialmente aplicado a la situación de un personaje público que actúa como persona privada".

Si hace un reportaje de la Princesa paseando por las calles de Madrid, no corresponde decir que iba "de incógnito".